La primera mujer sevillana a la que llamaron Giralda

LA PRIMERA MUJER SEVILLANA A LA QUE LLAMARON GIRALDA

Un documento en el archivo del Arzobispado data en 1571 el apodo de «Jiralda» aplicado a Juana Martín

HASTA ahora, la referencia escrita más antigua que designa como Giralda a la figura de bronce conocida hoy con el nombre de Giraldillo, data del año 1592 y la proporciona un manuscrito de la Biblioteca Colombina, como ponen de manifiesto Teresa Laguna e Isabel González Ferrín, en el libro «La Giganta de Sevilla». Algunos expertos han llegado a relacionar su significado con cierto mecanismo giratorio, o veleta, semejante al molinito de papel apuntado por el profesor Rogelio Reyes Cano. Otra interpretación distinta sugiere que pudo haber tomado el nombre de un personaje de la literatura cancioneril del Quinientos, reseñado en los romances como Gila Giralda, según los profesores Alfonso Jiménez y Solís de los Santos. Pero un nuevo hallazgo documental permite ahora adelantar la existencia del nombre, veinticinco años antes de la fecha brindada por la crónica, aunque lo asocia en este caso con una mujer de la ciudad. Cuando la victoriosa Giralda se encaramó a la torre el año 1568, era ya anciana una sevillana muy beata, domiciliada cerca de la Catedral, que tenía por nombre Juana Martín, a quien el pueblo curiosamente también llamaba la Giralda.
En el Archivo General del Arzobispado de Sevilla se conserva la portadilla de un expediente de capellanía fundada en la iglesia de Santa María la Blanca en 1571. Allí aparece enunciado que su constituyente había sido Juana Martín «la Jiralda» (sic). El contenido define cómo había de oficiarse la memoria de misas por la salvación de su alma, con el aporte económico de la renta que se obtuviera de una casa del barrio de Santa Cruz, ubicada en la calle del Horno. Además, dejó estipulado que el oficiante de las misas fuese un cura primo hermano suyo, llamado Pedro Delgado, hijo de su tío carnal, Pedro Martín.
Entre los libros del notario Gaspar de León conservados en el Archivo Histórico Provincial, hemos podido localizar varios testamentos que realizó en vida y diversos codicilos otorgados en 1571, año en el que falleció. Gracias a estos, sabemos que hubo de ser una feligresa asidua de Santa María la Blanca y la parroquia del Sagrario, a cuya Sacramental legó cierta cantidad económica. Estableció una importante amistad con algunos de los canónigos y otros ministros eclesiásticos de la Catedral. Su fervor le llevó también a contribuir con algunas religiosas, como lo testimonia el apoyo dispensado a su sobrina Leonor Martín, que terminó profesando como monja, y, sobre todo, a destinar buena parte de la fortuna que amasó a la obra pía que hemos descrito. Contrajo matrimonio dos veces. Su primer marido fue Francisco de Salamanca, con el que tuvo varios hijos. Tras enviudar, formalizó segundas nupcias con Andrés de Talavera, probable artesano de la cerámica. Tengamos en cuenta, que una de las escrituras de adjudicación de tributos suscrita por doña Juana señala el gravamen que ejercitó de una vivienda de la calle de San Jacinto a favor de la fábrica de Santa María la Blanca.


La Giralda engalanada 
con grimpolas y gallardetes 
en un grabado



Giralda, nombre de mujer
Esta documentación descubierta no precisa si Juana recibía el apelativo en razón de su posible altura desmesurada, en caso de la similitud de su esbeltez con la figura de la torre o por tradición familiar. Era muy usual en aquel tiempo utilizar nombres de pila, o incluso alguno de los apellidos, como apodos. Nos hemos propuesto investigar, con rigor, si Giralda había llegado a ser empleado onomásticamente por las féminas en nuestra ciudad como el de Giraldo. Dos cartas de embarque al Nuevo Mundo, del Archivo de Indias, nos sirven para comprobar que Giralda todavía era un nombre femenino, e incluso apellido, en la Sevilla de los años finales del siglo XVI e inicios del XVII. Son los casos de Giralda Flores y Petronila Giralda, madres de personas que marcharon a América en 1602 y 1628, respectivamente. En el Siglo de Oro, pervivía todavía aquí el uso de un nombre cuya ascendencia se retrotraía a época medieval. En el antiguo reino de Aragón se documenta, en 1246, a Ápoca de Giralda Laxafarra, vinculada a un monasterio de Montearagón, del municipio de Quicena, en la provincia de Huesca. O el de Giralda Ciutadella, de la zaragozana localidad de Daroca, en 1389.
Giralda no era nombre de carácter profano sino sagrado como el de San Giraldo, un mártir godo de origen alemán, incluido en el santoral mozárabe hispalense desde los tiempos del rey Fernando III, como documentó hace unos años el canónigo archivero don Pedro Rubio. La Iglesia sevillana conmemoraba su festividad litúrgica el 13 de octubre, pese a hacerlo hoy el día 23 del mismo mes, junto a la de los obispos San Servando, San Germán y San Teodoro, de tan amplia tradición histórica en nuestra ciudad.
El nombre de Giraldo se prodigó en estas latitudes durante la segunda mitad del siglo XVI no con escasa frecuencia. Así lo hemos comprobado en padrones y partidas sacramentales de nacimiento, matrimonio y defunción de la parroquia del Sagrario. Uno de los paradigmas más llamativos lo constituye Giraldo Mayo, un francés casado con una sevillana en 1584 cuyo nombre honra lógicamente al célebre benedictino del país vecino San Geraldo de Aurillac. Su abadía se localiza en la ciudad del mismo nombre, de la región AuverniaRódano-Alpes, a los pies del camino hacia Santiago de Compostela.
La hija de Giraldo Gil –a nuestro entender– de Estupiñán, conquistador de la ciudad colombiana de Buga en 1555, se llamó Giralda Gil, como inmortalizó la coplilla popular antes citada. Esto nos hace pensar que las descendientes de los Geraldos que recibiesen la versión femenina del nombre tuvieron que terminar formalizándose como Gerardas. Esta palabra, que posee un origen etimológico alemán del tiempo de los godos, quiere decir lanza o guerrera audaz. Un significado bastante coincidente con lo que representa la figura de bronce bautizada en sus inicios como Giralda.

Triunfo de la Iglesia
Expresa una partida del Libro de Adventicios de la Catedral correspondiente al año 1568 que fueron necesarios hasta 18 moriscos para transportar desde el taller del fundidor, Bartolomé Morel, el enorme remate que «tiene por nombre la Fe Triunfo de la Iglesia». De este modo tan colosal, conmemoró Sevilla las distintas victorias que la monarquía hispánica había conseguido sobre los enemigos de la religión católica –terminado el Concilio de Trento–, como la cosechada contra los luteranos de la Florida en 1565. Justo el mismo año que se iniciaron las obras de recrecimiento del cuerpo almohade de la torre, bajo la dirección del arquitecto Hernán Ruiz. Sevilla proclamaba así a los cuatro vientos ser la salvaguarda de la fe, donde se habían gestado y promovido, como cabecera de la Armada, todos aquellas contiendas libradas en defensa de la fe católica, frente a una Europa contaminada de protestantismo o a otros lugares en los que se imponía el infiel musulmán.
Los atributos que exhibe la efigie giratoria no simbolizan las virtudes teologales propias de la fe (no lleva el cirio encendido, una iglesia por tiara, los Evangelios o las Tablas de la Ley en las manos ni el cáliz), sino que muestran otras cualidades relacionadas con la guerra, representadas por el casco y la coraza guerrera, reforzada con símbolos de fortaleza como las figuras de león que adornan el calzado. San Pablo lo dijo: «Revestíos de la armadura de Dios», invitando con ello a tomar las armas guerreras para defender la fe. Entiéndase bajo una clave espiritual para la Iglesia militante que tanto prevaleció en aquel momento posconciliar. La profesora Morón de Castro defiende que el Cabildo Catedral trató de convertir una figura que es, a su juicio, una alegoría de la virtud de la Fortaleza, en una imagen de «Fe triunfante». Argumenta que esta fue la razón por la que se pintó, ya luego, una vez terminada de fundir, un cáliz sobre el escudo que se ha borrado con el tiempo.
No pueden pasar desapercibidos los atributos bélicos que con tanta maestría encarnan en esta «Mujer guerrera» una perseverante actitud combatiente, muy bien estudiados por la profesora María Jesús Sanz. Su plasmación se inspira claramente en la mitología clásica, tan común en las pinturas de la corte de Felipe II, y nos muestra a la diosa Palas Atenea muy similar al de una estampa de Marcantonio Raimondi, que identificó en su momento el profesor Juan Miguel Serrera. Pero la figura de la Giralda tampoco se aparta demasiado de la alegoría femenina que simboliza a la monarquía hispánica en el cuadro de Tiziano, titulado «La religión socorrida por España», en el que luce una coraza (sustituida por la túnica en el grabado de Giulio Fontana). Por tanto, aquí solo caben dos interpretaciones: que simbolice el triunfo de un catolicismo combatiente o la victoria del imperio universal español sobre otras creencias. Orgulloso tuvo que sentirse el propio rey, Felipe II, cuando vino a Sevilla en 1570 y subió a la torre donde aparece inscrito como «Dueño del mundo».

Faro del río
Los relieves que decoran la torre están orientados hacia los 32 vientos que conocían los navegantes del siglo XVI. En aquella Sevilla portuaria, dependiente del río, la funcionalidad de esta veleta monumental resultó crucial. Desde muchas millas, se avistaba el anuncio de la Giralda y la marinería podía prever la orientación dominante, pues se hizo giratoria hacia todas las regiones para detectar la tempestad del cielo, como significa la propia inscripción laudatoria de la torre.
Pero lo que no deja de ser sorprendente es que al Giraldillo lo conociesen en sus orígenes con el sobrenombre popular de «la Santa Juana». ¿Tendrá que ver algo con nuestra Juana Martín, aquella sevillana que, por los mismos días en que se modelaba, también llamaron la Giralda?


Dibujo realizado por 
Pedro Miguel Guerrero en 1770, 
con ocasión de una de las restauraciones



Referencias en los archivos
Hasta ahora, la primera referencia que se tenía del nombre de la Giralda era un manuscrito fechado en 1592 que se custodia en la Biblioteca Colombina.

El apodo de una devota sevillana.
Juana Martín la Giralda aparece mencionada en un expediente de capellanía fundada en la iglesia de Santa María la Blanca en 1571, el año de su muerte.


Julio Mayo, es historiador



Publicado el domingo 16 de julio de 2017 en abcsevilla.es y autorizado por Julio Mayo Troncoso para ser publicado en el blog de la Asociación Cultural Searus.




Capítulo 3, La Semana Santa del 2004-2006 en Marismas TV

CAPÍTULO 3: LA SEMANA SANTA EN MARISMAS TELEVISIÓN


            El tercer capítulo de la historia de la televisión local en Los Palacios y Villafranca está dedicado a lo que fueron las retransmisiones de Semana Santa en Marismas Televisión. Hay que hacer constar que fue la única TV privada que hizo retransmisiones de ese estilo, ya que Villafranca Televisión no realizó prácticamente ninguna en todos los años que estuvo en antena, al menos que recordemos.

Nuestra Señora de los Ángeles. Semana Santa 2006






En los años 2004-2006 se hicieron retransmisiones siempre que las condiciones climatológicas lo permitieron y las zonas de ubicación de las cámaras y los micrófonos lo permitieron. Siempre se procuraba recoger el sonido ambiente y realizar emisiones en directo, incluso cerca de la sede de la emisora, en calles en las que habitualmente nunca se había hecho por ningún medio, ni tan siquiera en diferido, como por ejemplo en la esquina de la calle Huerta con Duquesa de Arcos.

Las retransmisiones cubrían la salida, carrera oficial y entrada de las hermandades, intentando buscar otros puntos de conexión, como se dijo que se hacía en calle Huerta, ya que existían lugares por donde pasaban siempre todas las cofradías.

El primer año los comentaristas rotaban, durante todos los días, desde Rafa Cabeza a Juan Manuel Silvestre, y en otras ocasiones se complementaba con sonido ambiente. El segundo año de retransmisiones se contó con más colaboradores, que prestaban una inestimable apoyo en el ámbito de la locución, procurando que fueran lo más profesionales posible. Los errores puntuales que se cometían se iban enmendando al paso, ya que se contaba con la revista que editaba cada hermandad, pero los datos modificados, sin previo aviso, por las cofradías, obligaban a tener que improvisar para salir del paso y corregirlos posteriormente.

Domingo de Ramos 2006


Domingo de Ramos 2006


En el año 2006 se incorporaría al equipo de trabajo Francisco Amador, en la cámara, ofreciendo la realización en video de tomas curiosas de calles que tradicionalmente habían sido poco atendidas en las grabaciones de Semana Santa. En la actualidad aún se continúa, erre que erre, en las retransmisiones televisivas tradicionales, realizando lo que se podría llamar lo “oficial”, que se circunscribe a la salida, carrera oficial (o Sagrado Corazón si no pasa antes por esa zona) y la entrada (desde calles aledañas). Nunca se habían ofrecido retransmisiones por tramos de calles menos conocidas, y Marismas Televisión podemos decir que fue la primera que dio ese importante paso, con Francisco Amador, Juan Manuel Silvestre y Rafa Cabeza, tanto con la cámara o el micrófono de ambiente.

Domingo de Ramos 2006


Domingo de Ramos 2006

Todo lo anterior fue posible gracias a los patrocinadores, que apoyaron desde el primer momento la promoción y difusión de una imagen alternativa de la Semana Santa local, desde otros ojos, los de una generación joven que proponía otra opción audiovisual diferente a la existente. Los mecenas fueron Ramón Perea, Rigmosur, Rmc, Inmobiliaria Santa Justa, Academia Bernal, Óptica El Campillo, Toldos Andalucía, Academia Mayo Troncoso. Imagenta, Maku, Parafarmacia Amalia Fernández Nieto,…

Domingo de Ramos 2006

Domingo de Ramos 2006


También existió un programa semanal, preparativo de la Semana Santa, que se emitía principalmente en tiempo de Cuaresma, siendo un resumen de lo acontecido el año anterior y sirviendo de cabecera para el siguiente. Durante dos años, al menos, estuvo el referido programa en la parrilla de Marismas TV.

Domingo de Ramos 2006

En el video que acompaña al texto se puede ver un amplio resumen de la Salida Procesional de la Entrada Triunfal de Jesús en Jerusalén, San Juan de la Palma y Nuestra Señora de Los Ángeles, en el Domingo de Ramos del año 2006.



ENLACE AL VIDEO PUBLICADO EN YOUTUBE...




Juan Manuel Silvestre Amodeo, junio de 2017








Capítulo 2, "Más Cerca". Serie Marismas TV. Historia de la TV Local.

HISTORIA DE LA TELEVISIÓN LOCAL.

SERIE MARISMAS TELEVISIÓN


CAPÍTULO 2, “MÁS CERCA”



En Marismas Televisión se tenía por bandera, entre otras ideas, emitir un programa semanal de actualidad cercana al pueblo, que solía emitirse los martes por la noche y en algunas ocasiones los lunes o entre semana, dependiendo de lo apretada que anduviese la parrilla, ya que normalmente los lunes solía coparse con los programas deportivos (principalmente retransmisiones de partidos de fútbol) y “Los Palacios Memorias Vivas!, que como se comentó en el capítulo 1, era un programa de recuerdos con archivos tomados de Videoflor. Por todo lo anterior, la emisora apostó por el programa “Más Cerca”, ya que la actualidad se miraba “Más (de) Cerca”, con reportajes sobre actividades que se organizaban en el municipio, entrevistas a personalidades o a asociaciones, preparativos de proyectos que se iban a desarrollar en la localidad como homenajes, eventos, etc. en definitiva, todo lo que ocurría en el día a día del pueblo.


Programa “Más Cerca”. Marismas TV.

Programa “Más Cerca”. Marismas TV.

Los presentadores solían relevarse, entre Rafa Cabeza, Juanma Rodas y Juan Manuel Silvestre. El proceso de edición y preparación era bastante modesto, con cámaras JVC y Sony, siendo el medio de digitalización entre dos videos con una mesa de mezclas Panasonic y un ordenador en el que se realizaba tanto la cabecera como el montaje inicial y los títulos.

Entre otros eventos y efemérides locales, se realizaba un especial sobre el Carnaval palaciego, años 2005-2006, con entrevistas en estudio a personalidades relevantes de la escena, así como una introducción “locutada” por Juan Manuel Silvestre, con vídeos de archivo de Videoflor, sobre la historia del carnaval en la localidad. Se emitían imágenes y se comentaba desde las murgas de los años 60, ya que el archivo audiovisual era bastante notorio, y sobre todo de finales de los 80 e inicios de los 90, acompañado en estudio, como se ha apuntado, de compañeros y amigos que querían hablar y dar su opinión sobre el carnaval del pueblo.

Pasacalle Carnaval palaciego.
Marismas TV.

Pasacalle Carnaval palaciego.
Marismas TV.

Pasacalle Carnaval palaciego.
Marismas TV.

Presentación del Carnaval.
Marismas TV.


En el vídeo que se acompaña se incluye la cabecera del programa “Más Cerca”, la introducción al programa de Carnaval desde el estudio de la televisión y el vídeo previo a la tertulia, con la locución y vídeo de archivo de Videoflor Uvidecar. El material histórico que presentamos, del año 1988, ronda ¡casi 30 años!






J.M.S.A, junio de 2017

Sala de Plenos en el antiguo Ayuntamiento de Los Palacios y Villafranca

La sala de plenos del antiguo Ayuntamiento de Los Palacios y Villafranca, situado en la calle Real, fue obra del ebanista y carpintero palaciego Manuel Cruzado Masdeu, padre de Antonio Cruzado Pérez, carpintero, funcionario jubilado del Ayuntamiento y restaurador del arca de las tres llaves de Villafranca de la Marisma. Los bocetos y dibujos de los muebles que vistieron la sala de juntas del Consistorio palaciego, de mediados del siglo XX, fueron realizados por el artista local Jaime Murube Murube.


La realización de los bancos, sillas, tarima, recubrimiento de las paredes, apliques, etc… se materializó en los primeros años de la década de los 50, aproximadamente en el año 1952.

Foto-1: Principio de los años 70. Foto cedida por Manuel Visglerio Romero.


Para la fabricación de los muebles, entarimado y zócalo, se empleó como materia prima la madera de castaño, un material noble que se distingue por su durabilidad natural, resistencia a la podredumbre y muy ventajosa cuando se usa  para realizar tarimas. Es fácil de trabajar, que gana belleza con el paso de los años y presenta mucho aguante al ataque de los xilófagos.

Disponemos de dos fotos del antiguo salón de plenos, realizadas aproximadamente a comienzos de los años 70, gracias a las cuales nos hacemos la idea real de su distribución y dimensión aproximada.

Las paredes de la sala estaban revestidas, a media altura, de la misma madera de castaño que se emplearía para fabricar los muebles, así como la superficie del suelo. Los pupitres-mesas se disponían en forma de “U”, a razón de cinco mesas-pupitres para cada lateral y frontal de la estructura, formando un conjunto homogéneo de una sola pieza. En total, cómodamente, podían ubicarse unas quince personas en la bancada destinada a los ediles, aunque según nos han informado eran once los que componían el ente municipal de Los Palacios y Villafranca en aquella época. En el espacio interior se situaba una mesa con dos sillas, para los escribientes, y cerrando la configuración una pequeña barandilla, con abertura de acceso en el centro. El público y las personas invitadas se acomodaban en bancos, con respaldo, que normalmente se situaban fuera de la distribución anteriormente señalada y descrita.

En ocasiones, cuando el tema lo requería, se modificaba y cambiaba el reparto del mobiliario de la sala. Los bancos, situados en el exterior de la estructura, eran dispuestos en el interior de la formación en “U”, retirando para ello la mesa para uso de los copistas, consiguiéndose de esa manera que el público o invitados estuviesen más cerca de los ediles, aumentando así el aforo de la sala. 

Foto-2: Principio de los años 70. Foto cedida por Manuel Visglerio Romero


En la foto nº1, presumiblemente tomada en el transcurso de una sesión de pleno ordinario, se muestra el lateral izquierdo y frontal de la sala con los pupitres, además de una mesa y dos sillas, barandilla, recubrimiento de paredes, apliques, entarimado y figura del Sagrado Corazón Entronizado.

En la zona frontal se aprecia un escudo, en el interior de un círculo, tallado en la madera. No obstante, la calidad de la imagen no propicia verlo con nitidez.
La escena que recoge la foto nº 2 fue materializada durante la celebración de una sesión extraordinaria, oficiada por la visita de Alberto Leyva Rey, Gobernador Civil de la Provincia. Deducimos lo anterior porque el sillón del Alcalde-Presidente de la Corporación Municipal ha sido cedido al Gobernador, situándose a su derecha Bartolomé Visglerio, Alcalde de Los Palacios y Villafranca en aquellos años. Los bancos con respaldo, para los invitados, están colocados en el interior de la estructura, habiéndose retirado la mesa y sillas de los escribanos. La imagen es complementaria a la que se observa en la foto nº 1, ya que se aprecia el lateral derecho de la sala y nuevamente la zona frontal de pupitres.

En las paredes se disponen apliques de madera, con forma de escudo, proporcionando cada uno tres puntos de luz. También se advierten en la foto nº 2, no así en la nº 1, un par de ventiladores situados en las esquinas del fondo de la habitación, por lo que deducimos que la imagen fue tomada en época estival.  

En el año 1953 Los Palacios y Villafranca volvió a usar su escudo, debido al nuevo reglamento, de 1952, en el que se especificaba que los Ayuntamientos debían tener escudo de armas propio para poder diferenciarse de las demás entidades locales. El mencionado distintivo fue realizado por el artista Jaime Murube Murube, diseñador también de la Sala Capitular. Aunque no se ve en las dos fotos presentadas, nos han comentado que el emblema del pueblo estaba tallado en madera y fue realizado por Manuel Cruzado Masdeu.

Julio Mayo con el escudo dibujado por Jaime Murube en 1953.
Foto de Fernando Rodríguez Murube, publicada en ABC.

El salón de plenos estaba presidido por una escultura del Sagrado Corazón de Jesús sentado en su trono, de respetables dimensiones según se precia en las fotografías, situado sobre manto de terciopelo rojo que cubre parte de la pared tras el sillón de la presidencia. En la parte superior central de la fachada del edificio del Ayuntamiento, hoy Casa de la Cultura, existe también un retablo cerámico con la figura del Sagrado Corazón, rematado en su parte superior por una pequeña cornisa o techumbre de tejas vidriadas y armazón de hierro. Ambas imágenes datan del año 1940, cuando La Gestora Municipal acepta la invitación del Rvdo. Padre Ayala, misionero, a propuesta y avalado por el Gobernador Civil de la Provincia, para consagrar oficialmente el Ayuntamiento y el pueblo al Sagrado Corazón de Jesús.

         El proceso de consagración del municipio culminó con el traslado procesional de la talla del Sagrado Corazón de Jesús desde la Parroquia Santa María la Blanca al Ayuntamiento, donde fue entronizado presidiendo la Sala Capitular, lugar que ocupó hasta finales de los años 70. También se colocaría  en la fachada del edificio un azulejo plano pintado de 0,80 m. x 1,20 m. (aprox.) del Sagrado Corazón de Jesús, fabricado por Mensaque Rodríguez y Cía. Sevilla, cerámica que aún permanece. A los actos participaron las autoridades del pueblo y fueron presididos por Cipriano Fernández de Angulo, Gobernador Civil Accidental de la Provincia de Sevilla en el año 1940.

Edificio del antiguo Ayuntamiento.
Foto: Searus

Edificio del antiguo Ayuntamiento.
Foto: Searus

Retablo en la fachada de la Casa de la Cultura,
edificio del antiguo Ayuntamiento. Foto: Searus.

Sagrado Corazón de Jesús.
Foto: Retablo Cerámico.

Nos comentan que el conjunto de los elementos de madera existentes en la sala de juntas desde los primeros años de la década de los 50, se encontraban relativamente en buen estado en el momento de su derribo, salvo el entarimado, que presentaba síntomas de carcoma debido al suelo del edificio, causante de la infección.

En el artículo “Construcción del nuevo Ayuntamiento” de la sección Urbanismo, publicado en el nº 16 del Boletín La Unión, año 1987, se decía: “Haciendo un poco de historia se hace necesario recordar, que la actual Casa Ayuntamiento está en total ruina, atacada en su estructura por termitas y carcomas, que su posible reordenación interior pasa por la práctica demolición del edificio con la excepción del paramento de fachada, por otro lado no está excesivamente bien conservada, y que su actual solar es poco adecuado e insuficiente desde una perspectiva de futuro, baste indicar la desproporción entre ancho y fondo y la limitación de su superficie construida”.

El nuevo edificio del Ayuntamiento de Los Palacios y Villafranca, situado en la Plaza de Andalucía, estaba provisto de una amplia y moderna sala para juntas, con mobiliario preciso y capacidad para acoger a más de cien personas y los veintiún concejales y técnicos necesarios para el desarrollo de los plenos municipales. Esto contribuyó al abandono, desecho y derribo de los muebles de madera de castaño que durante más de medio siglo formaron parte de la Sala Capitular del municipio, además del deterioro existente en parte de los antiguos muebles…

Salón de plenos del actual Ayuntamiento de Los Palacios y Vfca.
Foto: Searus, 2012.


Salón de plenos del actual Ayuntamiento de Los Palacios y Vfca.
Inicio del Curso Académico del Aula de la Experiencia.
Foto: Uvitelonline, 2014.

Edificio del nuevo Ayuntamiento de Los Palacios y Villafranca,
construido en el año 1986. Foto: Searus, año 2017.


Miguel Sánchez Martín, Junio de 2017



BIBLIOGRAFÍA.

1.-Fotos nº 1 y 2. Manuel Visglerio Romero.
2.-Foto del escudo de Los Palacios y Villafranca, publicado en el diario ABC de Sevilla. Fernando Rodríguez Murube.
3.-Evolución Histórica de Los Palacios y Villafranca. Tomo II, 2007. Antonio Cruzado González.
4.-Diario ABC de Sevilla, 17 de febrero de 1940.
5.-Diario ABC de Sevilla, 13 de julio de 1994.
6.-Foto del Sagrado Corazón de Jesús. Retablo Cerámico.
7.-Boletín municipal “La Unión”, nº 16, año 1987.
8.-Notas tomadas de “Escudo de Los Palacios y Villafranca, evolución”.

Capítulo 1, La Publicidad. Serie Marismas TV. Historia de la TV Local.

HISTORIA DE LA TELEVISIÓN LOCAL.

SERIE MARISMAS TELEVISIÓN


CAPÍTULO 1, LA PUBLICIDAD


Iniciamos este monográfico – serie dedicada a la historia de la televisión local durante las décadas de los 80 hasta los 00's, con Marismas Televisión. Una cadena que con sus escasos medios, pero su mucha ilusión vertida en diversas épocas y etapas, fueron importantes y dejaron huella e influencia en la cultura, medios de comunicación locales y sociedad reinante de aquellas épocas. La cadena estuvo en antena desde finales del 2000 hasta el año 2007, con diversas etapas como indicamos anteriormente, aunque nos centraremos, por ahora, en la que hubo entre el otoño de 2004 y el verano de 2006.


Marismas Televisión (Año 2000 a 2007)


Los inicios fueron auspiciados, entre otros, por Antonio Romero “Chano”. En Marismas TV trabajaron gente como Sergio Román, Kike de los Reyes, Ino Montero, Elía, Rafa Cabeza, Juan Manuel Silvestre, Adelaida Moreno, Juanma Rodas, Antonio Romero (hijo), Francisco Amador, Manuela Maestre y varias personas más que ahora no alcanzamos a recordar, pero que con seguro cuando lean estos párrafos, nos citarán.

Como en toda cadena de televisión que se precie, la publicidad ocupaba un espacio importante en su programación. Una emisora que con pocos medios, con cámaras JVC, Sony y medios de realización como mesa de mezclas Panasonic o sistemas de emisión y reproducción de VHS o SVHS a VHS, copaban las producciones realizadas durante esta época, llena de eventos locales que fueron emitidos y retransmitidos con una calidad bastante notable para los medios que disponían y el grupo joven que la integraba, los cuales hacían de todo: de cámara, locución, realización, producción o técnicos de continuidad. Marismas Televisión podría indicarse que era una cadena muy personal formada por un equipo humano con mucha ilusión.

Las empresas fueron apostando poco a poco por publicitarse en la emisora. Veremos en el video un bloque publicitario del año 2005 aproximadamente, donde aparecen varias empresas que actualmente han cambiado de ubicación o ya no existen, como es el caso de la tienda de “El Mistela”, “Volquesur” (que sigue activa), “Movical XXI”, “Casa Troncoso” (ojo al cambio que ha experimentado los alrededores y fachada del establecimiento), promociones de programas como el que tenía llamado “Los Palacios Memorias Vivas” (una suerte de trabajo que actualmente realiza AC Searus de investigación histórica, pero con material audiovisual de Antonio Romero “Chano”, cuando tenía su medio de comunicación, video comunitario, VIDEOFLOR UVIDECAR -1984 a 1990-) con texto inicial redactado por Manuel Herrera Rodas; “Zoom Sport”, “Muebles La Regadera”; en las horas “muertas” aparte de la gaceta comercial se emitía Local Media.





Los propios locutores de la cadena hacían también otras labores, como se indicó anteriormente, desde la producción de las cuñas, hasta la realización de los anuncios, montajes efectuados desde las propias grabaciones que se realizaban en los establecimientos, y sobre todo, en el énfasis de la locución y la redacción de los mismos, con la búsqueda de gancho o lema fácil y de toda la información posible sobre la empresa y los productos que ofertaban.

Fue tal que así, que cuando había eventos o programas específicos se hicieron bloques publicitarios propios, todos ellos realizados artesanalmente, poniendo uno por uno los anuncios en las cintas de VHS y conformando de esa manera los bloques, con los consiguientes errores típicos de sincronización o lo que surgiera. No obstante, cada “x” tiempo se podía ir poniendo anuncios directamente a través de otros monitores u ordenadores, de igual forma que sucedía con la Gaceta Comercial, que solía ir en VHS o en señal directa desde un ordenador específico.

Pero dejémonos de palabras, y vayamos al objeto, al bloque de publicidad de 2005 de Marismas TV.





J.M.S.A, mayo de 2017


Sevilla después de 1717: de cómo la ciudad siguió dirigiendo el comercio de indias.

SEVILLA DESPUÉS DE 1717

De cómo la ciudad siguió dirigiendo el comercio de Indias

JULIO MAYO

Hoy hace 300 años que el rey Felipe V ordenó, mediante el real decreto de 12 de mayo de 1717, el traslado de la Casa de la Contratación y el Consulado de Comercio desde Sevilla a Cádiz, después de que hubiesen permanecido en el propio Alcázar y Casa de Lonja –hoy sede del Archivo de Indias–, durante varios siglos. Queremos aprovechar la oportunidad de esta efeméride, desgraciadamente conmemorada en Cádiz por algunos entes como el tricentenario de la victoria sobre una ciudad rival, para aclarar cómo la mudanza de la Casa de la Contratación y el Consulado, no se correspondió con una transferencia completa del control comercial de Sevilla, ni la pérdida absoluta de la posición privilegiada que ocupaba en la estructura general del comercio occidental y todo el tráfico mundial.

Imagen cedida por Julio Mayo


Después de la conquista de Gibraltar por la misma flota de soldados ingleses que atacó Cádiz en 1702, el gobierno estaba obligado a resguardar la bahía por la vulnerabilidad que representaba dejarla desprotegida para el conjunto de nuestro país. Con este propósito estatal de convertirla en un auténtico centro militar, al monarca español no le quedaba más remedio que reunir todo el cuerpo de la Armada en un solo mando con base en Cádiz, bajo la autoridad de un intendente general de marina. A esta razón de carácter estratégico hay que sumar la idoneidad que reunía, como puerto de salida y llegada de embarcaciones de gran tonelaje, tras haber ejercido como antepuerto de Sevilla desde décadas antes. Fue preciso, por tanto, establecer allí las oficinas de la Casa de la Contratación y el Consulado de los comerciantes. Una medida que interrumpió el régimen de monopolio que Sevilla había conservado tanto tiempo en los negocios coloniales de la Carrera de Indias, y que le sirvió a Cádiz para terminar de arrebatarle la cabecera en los asuntos de ultramar.
Sin embargo, el cambio de la sede del Consulado no supuso para Sevilla una pérdida completa, pues la corona continuó tolerando el sistema de elección de los oficiales que habían de dirigir el organismo. Además, el decreto de 1717 mantenía a Sevilla como lugar de celebración de las elecciones de los cónsules del Consulado, pese a los intentos gaditanos por hacerse con la organización de ellas. De los treinta electores, veinte correspondían a Sevilla y tan solo diez, a Cádiz. Los cargos presidenciales que habían de elegirse, denominados prior y primer cónsul, tenían forzosamente que ser sevillanos. El segundo, gaditano. Sobre esta importante ventaja sevillana de control institucional se ocupó doña Antonia Heredia Herrera, en su brillante trabajo de investigación Sevilla y los hombres de comercio.
Por tanto, el aparato administrativo permaneció en Cádiz, sí, pero el control comercial no lo dejó escapar Sevilla, aunque la flota arribase y partiese de allí. Ya ocurría así desde los años finales del siglo XVI, cuando las embarcaciones de gran porte no salían de la Torre del Oro, cargadas. En nuestro libro Una nao de oro para Consolación de Utrera, Salvador Hernández, y este que suscribe, documentamos cómo se cumplimentaba el trámite administrativo aquí, en la Casa de la Contratación, y las naves partían de Sanlúcar de Barrameda, El Puerto de Santa María o Cádiz. La tripulación, con los expedicionarios y el cargamento viajaba por una ruta terrestre, alternativa al río, similar a la que recorrían los soldados por la vereda de la Armada. La principal conclusión del profesor de la universidad de Texas, Allan James Kuethe, es que «el gremio mercantil había quedado en manos sevillanas», según el estudio que realizó sobre la traslación del Consulado, publicado por la Escuela de Estudios Hispano-Americanos, en el que se propone aportar nuevas perspectivas relacionadas con este asunto de las relaciones entre Sevilla y Cádiz, y de cuyo tema ya vaticinó el sabio historiador francés Pierre Chaunu, ser el más complicado del entramado de la Carrera de Indias.

Protesta de Sevilla
Los comerciantes sevillanos atribuyeron la marcha del Consulado a causas relacionadas con el soborno corrupto de algunos comerciantes establecidos en Cádiz. En aquel momento, el máximo representante del Consulado era un sevillano, el Marqués de Tous, terrateniente cosechero de vinos y aceite, así como Alguacil mayor del consistorio hispalense, que luchó por volver a traerse la sede de ambas entidades junto a la Giralda. El ayuntamiento de Sevilla ejerció una gran influencia y presentó al gobierno estudios técnicos sobre la navegabilidad del Guadalquivir, como las prácticas verificadas por el almirante López Pintado que fue enviado a Madrid en 1720. Finalmente, todas estas reclamaciones produjeron resultados. Entre los meses de octubre y diciembre del año 1722, se celebraron unas juntas en la casa madrileña del ministro Mirabal, natural de Jerez de la Frontera, que miraba con simpatías la causa sevillana, con el objeto de reconsiderar los errores del traslado a Cádiz.
El 21 de septiembre de 1725, se publicaba un real decreto que establecía el retorno del Consulado y la Casa de la Contratación a Sevilla, suprimía la Aduana de Cádiz y restituía a nuestra ciudad la Tabla de Indias. En una conferencia pronunciada, en Madrid, por Vicente Romero sobre toda esta polémica expresó que «el edificio de la Aduana de Cádiz era arrendado, y muy pequeño, sin que tuviese posibilidad de almacenar ni recoger géneros», lo que suponía a ojos de los sevillanos un gran fraude a Hacienda. En Sevilla se celebró la noticia con regocijo y, durante tres noches seguidas, se encendieron luminarias en la Casa de Lonja, sufragada con los caudales del propio Consulado. El gasto se dispuso desde Sevilla y el dinero tuvo que enviarse vía Cádiz. En el Archivo General de Indias, hemos comprobado mediante los Libros de Consulados, cómo los acuerdos adoptados por la mayoría de los diputados de Sevilla tenían luego que cumplirse en el litoral. Pero la vuelta a Sevilla del Consulado y la Casa la suspendió el gobierno y no llegó a materializarse. Durante la espera, Cádiz respondió a los dictámenes con un memorial elaborado por Francisco Manuel de Herrera, continuando el debate entre ambas ciudades hasta bien adentrado 1726, año en el que volvieron a establecer las dos un nuevo compromiso. Era tanta la fuerza de Sevilla que, a partir de 1729, consiguió que se prohibiese la participación en las transacciones, de comerciantes extranjeros y hasta de sus hijos, como bien explican los profesores Antonio García-Baquero y nuestro admirado Antonio Miguel Bernal.
El conflicto se prolongó durante un cuarto de siglo, y ello ha de atribuirse, en palabras del historiador Luis Navarro, «a la enorme presión que el Consulado y Ayuntamiento sevillanos eran capaces de ejercer sobre los poderes centrales de la Monarquía». Con este análisis, queremos desmitificar el escaso poder de control y reducido mercado que algunos estudiosos le adjudican a aquella Sevilla, de la primera mitad del siglo XVIII, cuya competencia comercial con Cádiz perduró encendida hasta después del año 1744. Solo basta admirar edificios imponentes construidos entonces, como el de la fábrica de tabacos, de la que curiosamente dependía su homónima gaditana, para entender que, tras 1717, no se desintegró tan pronto Sevilla.  

JULIO MAYO ES HISTORIADOR




Artículo publicado el viernes 12 de mayo de 2017 en abcsevilla.es /cultura y cedido por Julio Mayo Rodríguez a Searus para su publicación en el blog de la Asociación.