El picudo rojo en Los Palacios y Villafranca.

El picudo rojo (Rhynchophorus ferrugineus) en Los Palacios y Villafranca. Es una especie de coleóptero originario de Asia tropical. La larva perfora galerías de más de un metro de longitud en los troncos. Las palmeras afectadas por este insecto suelen ser la palmera datilera, la palmera canaria, etc. En España la plaga apareció por primera vez en 1993, en Almuñécar, llegando a través de palmeras infectadas procedentes de Arabia Saudi, vía Egipto u otros países del norte de África. Las plantas, cuando se ven afectadas por la plaga, se tornan amarillentas y se marchitan, pudiendo llegar a producirse la muerte del pie afectado. El control de la plaga es complicado y se procede a la eliminación de las plantas afectadas y las que se sospecha pudieran estarlo, para evitar la propagación del insecto. Recientemente se ha conseguido avanzar en su control mediante el uso de agentes biológicos inocuos para el entorno mediante el uso del hongo “Beaveuria bassiana”. También una empresa andaluza (Fertinyect) que ha desarrollado una patente de la Universidad de Córdoba lleva a cabo un tratamiento con inyecciones en el tronco de fitosanitarios cien por cien efectivas y que sustituye a la fumigación. Foto de Juan Carlos Moreno Chacón.

Palmera infectada. Vivienda privada en la Avenida de Sevilla.
EXPANSIÓN:
Fue a partir de 2005 cuando se produjo la explosión de esta plaga fuera de las zonas de control, que afectó incluso a Elche, donde se encuentra el mayor palmeral de Europa, debido a un incremento en la demanda de palmeras para la urbanización de las avenidas y zonas residenciales de muchos pueblos que favoreció la entrada de este parásito desde países exportadores. Además, esa fuerte demanda de palmeras se derivó hacia ejemplares baratos y con menores controles pero que acabaron contaminando hasta la especie de palmera Canaria, la más habitual en España. Este ha sido otro efecto poco conocido del 'boom' inmobiliario, en este caso en urbanizaciones de lujo y ayuntamientos con reformas ornamentales.
En nuestra zona, el picudo rojo muestra especial predilección por la palmera canaria y la datilera. El insecto vive y se alimenta en el interior de las bases de las hojas y en el interior del tronco, por lo que es difícil detectar incluso mediante inspección visual exhaustiva.
Picudo rojo en el Parque de los Hermanamientos (Los Palacios y Villafranca).
Foto: Juan Carlos Moreno Chacón


Palmeral  devastado por le picudo.
En una palmera el picudo se puede encontrar bajo cuatro formas diferentes: huevo, larva, pupa (capullo) y adulto. Las hembras ponen los huevos escondidos en heridas presentes en el ejemplar o entre las bases de las hojas. Las hembras pueden poner entre 300 y 400 huevos, por tanto, la capacidad reproductiva y de colonización de este insecto es grandísima. Dentro de una palmera se producen varias generaciones de picudo rojo, por lo que en cualquier época del año se pueden encontrar en la misma todas las formas del insecto. Las larvas permanecen siempre dentro de la palmera en la que se están alimentando, mientras que los adultos son los encargados de la multiplicación reproductiva y la colonización de nuevos ejemplares pues tienen capacidad de mantener vuelos sostenidos de varios Km. (entre 4-5 Km.).
Una palmera puede estar infestada por el picudo rojo y no mostrar ningún síntoma que lo manifieste durante varios meses e incluso años, dado que la duración  media de su ciclo de desarrollo interior puede durar hasta tres años sin que se perciban signos exteriores de daños, por ello no se puede asegurar que las palmeras aparentemente sanas en zonas de presencia constatada del insecto no contengan a su vez la plaga. Por tanto es muy difícil frenar la expansión del insecto mediante acciones basadas exclusivamente en el corte y destrucción, como se venía haciendo anteriormente.
Los daños sufridos por los ejemplares infestados son producidos por las larvas de picudo al alimentarse en el interior de la palmera. Si el ataque se produce por el ápice de la palmera ésta pierde la flecha de hojas jóvenes, que al tirar se desprenden con facilidad, y la palmera muere rápidamente. Éste último caso se da muy especialmente en la palmera canaria.

Larva de picudo rojo. Foto: Juan Jesús Jiménez.

RECOMENDACIONES:
La primera recomendación para los propietarios de palmeras localizadas en zonas de presencia de la plaga es realizar una vigilancia de los ejemplares en busca de los signos evidentes de la infección. Si se encuentra una o más palmeras dudosas se debe comunicar a la Administración (Ayuntamiento, Junta) competente en la Comunidad para que sus técnicos determinen si están infestadas por picudo, en cuyo caso se debe proceder a su destrucción.
Arranque de palmera en "La Laguna". Foto: Adri Domínguez
14 de diciembre de 2012
La segunda recomendación importante es tratar inmediatamente todas las palmeras de alrededor del ejemplar infestado y disponer una red de trampeo en el foco constituido por trampas especiales con feromonas de agregación y atrayentes alimenticios a fin de permitir la captura de los insectos adultos y constatar la entrada de los mismos en la zona.


SOLUCIONES:
Uno de los centros de investigación que participan en el programa Palm Protect es la Universidad de Córdoba. Allí Enrique Quesada, catedrático del departamento Ciencias y Recursos Agrícolas y Forestales, lleva a cabo trabajos incluidos en este programa comunitario que tiene como objetivo salvar las palmeras. "Sobre las palmeras hay que distinguir en lo que se puede hacer hoy en día y lo que se puede lograr en el futuro no muy lejano. A partir de esto podemos decir que el grave problema que afecta a las palmeras tiene solución".

Inyecciones de Fertinyect
Uno de los centros de investigación que participan en el programa Palm Protect es la Universidad de Córdoba. Enrique Quesada, catedrático del departamento Ciencias y Recursos Agrícolas y Forestales, lleva a cabo trabajos incluidos en este programa comunitario que tiene como objetivo salvar las palmeras. Para buscar soluciones hay que dividir las actuaciones y la aplicación de distintas técnicas, unas orientadas a prevenir la aparición del picudo y otras a curar a los árboles afectados. Según explica Quesada, las palmeras atacadas por el picudo tienen solución si se actúa en cuestión de meses o incluso uno o dos años y sobre todo tendrá una solución más fácil en el futuro. Hay productos insecticidas convencionales que tienen buenos resultados. Una empresa andaluza (Fertinyect) que ha desarrollado una patente de la Universidad de Córdoba lleva a cabo un tratamiento con inyecciones en el tronco de fitosanitarios cien por cien efectivas y que sustituye a la fumigación. Además se investigan técnicas novedosas que prometen buenos resultados. Es donde aparecen los tratamientos a partir de la lucha biológica. Está la utilización de los hongos entomopatógenos y sus proteínas insecticidas en el control microbiano de las plagas, como el hongo beauveria bassiana, que actúa por contacto y enferma al picudo rojo. La beauvenia bassiana es un hongo deuteromiceto, pertenece a los hongos entomapatógenos, que crece de forma natural en los suelos de todo el mundo. Es capaz de infectar insectos de diferentes especies, a los que causa la enfermedad de la muscardina. Actualmente es utilizado como insecticida biológico o biopesticida y resulta efectivo contra el picudo. También se trabaja con aplicaciones de microondas sobre las palmeras.


TRATAMIENTOS INDIVIDUALES:
En cuanto al tratamiento individual de la palmera se ha demostrado a través de diferentes trabajos que el método que ofrece más garantías de éxito es el consistente en combinar las pulverizaciones foliares con insecticidas microencapsulados con la aplicación de inyecciones insecticidas al tronco. En el primer caso se consigue una doble función: eliminar las formas del insecto que se alojen en zonas de la corona de la palmera. En el caso de las inyecciones, su función es la de eliminar las larvas y adultos del insecto que se alimentan en el interior del tronco y las bases de las hojas.
En las aplicaciones foliares se suelen realizar los tratamientos insecticidas cada mes y medio como máximo entre aplicación y aplicación, desde principios de Marzo hasta finales de Noviembre.
Foto: ISS España
En las aplicaciones por inyección se recomienda realizar uno durante la Primavera y otro durante el Otoño. La dosificación o número de inyecciones necesarias es función del perímetro del tronco, de manera que se aplicará una inyección cada 20-25 cm. de contorno (mano extendida).    
Vacunar las palmeras, aplicaciones por inyección, resulta un sistema efectivo, ya que se inyecta el insecticida directamente en el interior del  tronco y el producto permanece allí por un período “largo de tiempo". Es la propia savia de la palmera quien se encarga de propagar el insecticida para combatir la larva que se alimenta de ella. En cuanto a su eficacia, los resultados son excelentes. El uso de este sistema asegura un control del picudo superior al 80% cuando se utiliza para salvar una palmera afectada, en función del grado de avance de la enfermedad, y de un 100% cuando se utiliza como método preventivo, según se afirman los expertos.
Por lo general, el tratamiento contra el picudo de una sola palmera canaria cuesta al año unos 300 euros, consistentes en inyecciones o en acciones por vía aérea unas cuatro veces al año.


Palmera vacunada

Absorción de la vacuna

Estragos del picudo. Avenida de Sevilla

Parque Juan Troncoso. Foto: Juan Manuel Silvestre Amodeo 

Avenida de Sevilla

Avenida de Sevilla

Avenida de Sevilla


También se han utilizado agentes biológicos inócuos mediante la utilización del hongo Beaveuria bassiana, hongo deuteromiceto que crece de forma natural en los suelos de todo el mundo y actualmente es utilizado como insecticida biológico o biopesticida controlando un gran número de parásitos de las plantas como son las orugas, las termitas, las moscas blancas, los áfidos, los escarabajos o los tisanópteros.
Los nemátodos Steinernema Carpocapsae con un tipo de gusano microscópico que se introduce en el insecto por sus aberturas naturales (boca, ano…) infestándolo en un plazo de 48h, es un tratamiento ideal para parques y jardines ya que es inocuo para el ser humano.

LEGISLACIÓN:
Según Decreto 77/2010 de 23 de marzo, donde se califica de utilidad pública la lucha contra el Curculiónido Ferruginoso de las palmeras (picudo rojo), se establecen las medidas obligatorias para su prevención y lucha.
La Consejería de Agricultura y Pesca marca un protocolo de actuación, que resumimos a continuación:
·         Es de obligado cumplimiento conocer la distribución de las palmeras en el municipio, sean de titularidad pública o privada, así como la situación geográfica de las mismas para planificar todas las acciones para prevención y control del picudo.
·         La vigilancia debe realizarse con una periodicidad mensual.
·         Aplicar tratamientos fitosanitarios cada 60 días en función de la época del año (la época de mayor actividad  del picudo se da de marzo a octubre). Si se confirma la presencia en la zona del picudo, habrá que aplicarlos cada 45 días.
·         Los tratamientos se realizarán por personal cualificado y que estén en posesión del carné de aplicador fitosanitario correspondiente.
·         Cuando la palmera esté muy infectada hay que eliminar las palmas y el tejido afectado con el fin de eliminar las formas vivas del picudo en la palmera, pero con cuidado de no dañar el ápice o cogollo de la palmera. Una vez limpia se aplica un fungicida de amplio espectro para evitar infecciones por hongos y se darán los tratamientos curativos autorizados.
·         En el caso de que la infección sea muy grave y que todas las hojas como la yema terminal estén afectadas, se eliminará de forma segura:
1.      Protección y aislamiento de la zona: Se extenderá un plástico o malla en el suelo y por los alrededores de la palmera para facilitar la recogida de los restos que puedan caer durante el proceso de arranque.
2.      Se eliminarán las hojas, y tanto éstas como otros  restos vegetales se pulverizarán con el tratamiento fitosanitario autorizado. Se rastrillará la zona y será fumigada. El material infectado se empaquetará en plásticos o mallas y será transportado al vertedero autorizado o a industrias que los destruyan mediante trituración. De no existir vertedero o industria, serán enterrados a una profundidad mínima de 2 metros. Posteriormente el enterramiento será apisonado. Es fundamental que el Ayuntamiento tenga a disposición de los ciudadanos un lugar de destrucción segura o  un espacio para enterrar los restos.
3.      A la corona y estípite, se les dará un tratamiento fitosanitario después de la eliminación de las hojas. Se envolverá con un plástico la cabeza y se separará del tronco con una motosierra.
4.      El estípite o tronco se podrá mantener si no está infectado sellando el corte con mástic (goma para sellar) o pintura asfáltica con insecticida, o bien se podrá cortar por la zona más cercana al suelo pero haciendo lo mismo en el tocón que queda: mástic o pintura asfáltica con insecticida.

LEGISLACIÓN SOBRE EL PICUDO ROJO EN PALMERA
Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (BOE n. 141 de 13/6/1998), Real Decreto 1190/1998 de 12 de junio por el que se regulan los programas nacionales de erradicación o control de los organismos nocivos contemplados en el anexo I y II del Real Decreto 2071/1993, que no estén aún presentes en el territorio español o en una parte del mismo.
Jefatura del Estado (BOE n. 279 de 21/11/2002), Ley 43/2002, de 20 de noviembre, de sanidad vegetal
·         Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (BOE n. 19 de 22/1/2005), Real Decreto 58/2005 de 21 de Enero por el que se establece las medidas de protección contra la introducción en el territorio nacional de organismos nocivos para los vegetales o productos vegetales originarios de la Comunidad o de países terceros, así como de su propagación.
·         Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (BOE n. 24 de 28/1/2006), ORDEN APA/94/2006, de 26 de enero por la que se modifica la Orden de 12 de marzo de 1987, por la que se establecen para las Islas Canarias, las normas fitosanitarias relativas a la importación, exportación y tránsito de vegetales y productos vegetales, para prohibir la importación de palmeras.
·         Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (BOE 113 de 12/5/2006), Resolución de 18 de abril de 2006,de la Dirección General de Agricultura por la que se publica la ampliación del Catálogo Nacional de materiales de base de diversas especies forestales para la producción de los materiales forestales de reproducción identificados.
·         Orden ARM/605/2009, de 6 de Marzo, por la que se establecen medidas específicas para la aplicación de la Decisión 2007/365/CE, de la Comisión, de 25 de mayo de 2007, por la que se adoptan medidas de emergencia para evitar la introducción y propagación en la comunidad de “Rhynchophorus ferrugineus” (Olivier) y medidas especiales de protección.

LEGISLACIÓN EUROPEA
·         Modificación de la Decisión 2007/365/EC (17.08.2010) relativa a las plantas susceptibles y a las medidas que deben ser tomadas en los casos en que se detecte la presencia de Rhynchophorus ferrugineus (Olivier)
·         Decisión de la Comisión de 6 de Octubre de 2008 que modifica la Decisión 2007/365/CE, por la que se adoptan medidas de emergencia para evitar la introducción y propagación en la Comunidad de Rhynchophorus ferrugineus (Olivier)
·         Decisión de la Comisión de 25 de Mayo de 2007 por la que se adoptan medidas de emergencia para evitar la introducción y propagación en la Comunidad de Rhynchophorus ferrugineus (Olivier)


FUENTE:
·         La plaga de picudo que ataca a las palmeras tiene solución. El Mundo Andalucía.  http://www.elmundo.es/andalucia/2013/11/02/5274f56d68434123168b4579.html
·         Consejos de Lucha contra el Picudo Rojo de las Palmeras. Navarro Montes Agro. http://www.navarromontes.com/manual.aspx?man=38
·         Tecnología cordobesa para acabar con el picudo rojo de las palmeras. andaluciaecologica.com (Medio Ambiente). http://www.andaluciaecologica.com/ciencia-y-salud/picudo-rojo/


·         http://networkedblogs.com/LFSJV

Pozo y pilón para "fosfatar", en Los Palacios y Villafranca.

Pozo y “pilón”. Construcciones frecuentes en los campos de Los Palacios y Villafranca. En los viñedos la existencia de un pilón y un pozo eran necesarios para la preparación del “fosfato” (sulfato), disolución de sulfato de cobre y cal hidratada. El procedimiento consistía en mezclar y hacer reaccionar el sulfato de cobre de piedra con cal viva y agua (este procedimiento se vino realizando hasta los años 70) y para ello se precisaba agua y una pila de piedra (pilón) donde mezclar los compuestos químicos. La referida disolución se empleaba para la prevención de la aparición del “mildiu”  (hongo), una de las enfermedades típicas de la vid. En aquellos años las hojas verdes de las cepas se cubrían de un color azul intenso cada quince días, tiempo que transcurría entre uno y otro tratamiento fungicida (“manos de fosfato”). Construcciones rurales en Los Palacios y Villafranca.
 
Pozo y pilón en las arenas.
El “Caldo Bordelés” fue el primer fungicida de la historia, descubierto en 1882 por Millardet, profesor de Botánica en Burdeos, por eso se le denominó "Bouillie Bordelaise" (caldo bordelés). En la actualidad se sigue usando para el “repilo” del olivo, aunque ya viene preparado.
La preparación de “CALDO BORDELÉS”  (Sulfato cuprocálcico) que hacían nuestros agricultores en los pilones de los campos, contaba con los siguientes ingredientes y en la proporción que indicamos:
Sulfato de cobre y Cal.
Los ingredientes exactos para preparar el CALDO BORDELÉS (al 1%) son:
Ingredientes para preparar 100 litros de caldo:
700 gramos de cal viva o hidratada.
1 kilo de sulfato de cobre.
1 recipiente (pilón) con capacidad para 100 litros.
1 recipiente pequeño metálico con capacidad para 20 litros.
1 rodrigón de madera para revolver la mezcla.
100 litros de agua (extraído del pozo).

Sulfato de cobre, en piedra.
Cal en terrón.
       
El procedimiento para su realización es: Dosis: 1000 g. de sulfato de cobre + 700 g. de cal viva (óxido de calcio) + 100 litros de agua. No use utensilios ni recipientes de aluminio. Se disuelve el sulfato de cobre en el agua introduciéndolo en una tela o bolsa porosa en la superficie. Se añade un poco de agua a la cal viva, en un recipiente metálico, que se calentará mucho al disolverse. Se deja enfriar y luego se mezclan las dos disoluciones.
 
Pozo y pilón en las arenas, entre la vid.


El sulfato de cobre en piedra y la cal viva dejaron paso a los tratamientos con sulfatos en polvo (cuprosán, cruz verde, etc.) que simplemente se disolvían en agua, de otros fungicidas sistémicos, uso de maquinaria con tanque de agua, etc. y así poco a poco tanto pozo como pilón dejaron de usarse.

La máquina de “echar fostato” (sulfatar), de cobre, que tenía una capacidad de unos 15 litros de producto y se usaba para pulverizar sobre las hojas de la vid, la disolución preparada. La pulverización tiene como objetivo depositar las gotas con el producto fitosanitario de forma que cubran estratégicamente los puntos de infección, potenciales o establecidos, de manera que puedan ejercer su acción protectora o curativa.


Se distinguían las siguientes partes: Un depósito hermético, filtro con tapón, bomba manual, regulador manual, distribuidor manual y boquilla pulverizadora.

Máquina de "fosfatar" de cobre. Foto: José Manuel Bernal Moguer.
Cuando las máquinas de “fosfatar” tenían fugas, por roturas o picaduras en la estructura metálica de las mismas, las espaldas de nuestros agricultores se ponían en “carne viva”, debido a la cal mezclada y disuelta junto al sulfato de cobre.








Hacienda "Monroy", en Los Palacios y Villafranca.

Hacienda “Monroy”. Pequeña hacienda de olivar y viñedo, de cuyo edificio original apenas queda la pequeña torre de contrapeso del molino y el arco de la antigua puerta de entrada. En las fotografías actuales (mayo de 2014) se aprecia que ha desaparecido la cerámica con el nombre de la hacienda, el retablo cerámico de una Virgen cubierto con un tejadillo, así como la espadaña que remataba en una cruz de hierro y la campana que lucía en ella; el conjunto se situaba sobre el portón de la puerta principal del cortijo,como se observa en la fotografía de los años 50. Posee patio central, tenía bodega con lagar, corral para ganado y algunas dependencias para familias de trabajadores. En los años 90, uno de los últimos dueños de la finca aparceló y vendió los terrenos de cultivo de la hacienda a pequeños propietarios, muchos de los cuales construyeron chalet de recreo. Se observa que la fachada antigua no se encuentra en buen estado de conservación y una parte de ella se ha modificado, realizándose obras para dependencias de nueva vivienda. Inspirado en la fotografía publicada en el libro “Estas son mis credenciales”, del palaciego Antonio Martín Begines. Arquitectura Rural, Haciendas en Los Palacios y Villafranca.
Años 50. Foto tomada del libro "Estas son mis credenciales", de Antonio Martín Begines

Hacienda "Monroy", mayo de 2014. 




Hacienda "Monroy", mayo de 2014. 

Hacienda "Monroy", mayo de 2014. 

Hacienda "Monroy ", a lo lejos. Foto: A. C.Searus.

Hacienda "Monroy". Foto: A. C. Searus.

Hacienda "Monroy". Foto: A. C. Searus.

Hacienda "Monroy". Foto tomada de Google Maps




Searus en la Romería, años 1982 y 1985.

SEARUS ESTUVO EN LA ROMERÍA


            El domingo 11 de mayo de 1985 la Asociación Cultural Searus participó con sus socios y amigos en la Romería de Los Palacios y Villafranca, fiesta en honor a San Isidro Labrador. 

Por el "Paraíso"( Calle Cristóbal Colón).
          Desde marzo del mencionado año, un grupo de socios se comprometieron y encargaron de programar y organizar lo relativo a la ornamentación, logística y medios necesarios para realizar una carroza. Se propuso que además de servir de vehículo para hacer el tradicional camino hasta el parque de “La Corchuela”, también se participase en el concurso que la Hermandad de San Isidro organizaba por aquellos años, en colaboración con el Ayuntamiento de Los Palacios y Villafranca, y que premiaba a las carrozas mejores engalanadas que hacían el camino de la «Jira».

Se consiguió, gratuitamente, un remolque y una cochera donde poder acometer los trabajos para el adorno de la carroza. El referido local (desaparecido) estaba situado detrás del edificio del nuevo Ayuntamiento, hoy zona de aparcamientos.


Calle Aurora, 11 de mayo de 1985
El encargado del diseño y dirección de los trabajos fue Lay, acompañado por su hernano, Bernal, Sánchez, hermanos Bejarano, Joaquín, Verguizas, Fernando, Mauriño y un largo etc…integrantes algunos de ellos de la pandilla denominada H2O, aunque socios de Searus.

Numerosos fueron los problemas, inconvenientes y dificultades en los que la actividad se vio envuelta, tanto en el montaje de la carroza como en el viaje de regreso el día de la Romería. Podríamos destacar como anécdotas las dos siguientes:
           El boceto que se planificó para engalanar el remolque simulaba la figura de un edificio de planta rectangular con columnas y cubierto por un tejado a dos aguas. El frente anterior y la parte posterior del tejado tenían forma triangular, aparentando un templo griego. En los laterales del remolque se lucía la bandera de Los Palacios y Villafranca, junto con el nombre de Searus.

Llegando a la capilla de la Aurora
A las seis de la mañana del domingo 11 de mayo, cuando se comenzaron a realizar los preparativos para sacar a la calle la carroza, “los romeros” de Searus se dieron cuenta que el montaje del templo, debido a su altura, no cabía por la puerta de salida de la cochera. Una terrible falta de previsión, a la hora de medir las alturas de columnas y puerta, provocaban ahora un enorme dolor de cabeza. El problema se pudo solucionar cortando las columnas. Una vez la carroza en la calle se procedió a soldar y sujetar, como se pudo, la estructura a la base del remolque.

         El segundo incidente sucedió a la vuelta, con el personal cansado y haciéndose de noche. Una de las ruedas del remolque pinchó y se tuvo que realizar casi la totalidad del camino, unos nueve kilómetros, a un ritmo bastante lento y con el remolque inclinado. Muchos socios decidieron volver andando a Los Palacios y Villafranca, dejando la carroza un poco huérfana. Este motivo ocasionó que descalificasen a la Asociación Cultural Searus y no le concediesen el tercer premio de carrozas, como se había indicado a la llegada al parque de La Corchuela. Las explicaciones que alegó la organización fue el no haber vuelto en la comitiva haciendo el camino de regreso, ni realizar la entrada en el pueblo detrás de la carreta de San Isidro. 

 La experiencia de viajar en carroza propia a la Romería no se repitió en años sucesivos. No obstante, la convivencia entre los socios en las semanas que duró los trabajos de ornamentación del remolque y el propio día de la Romería, fue positiva y enriquecedora.



ROMERÍA-1982

            En el año 1982 la Asociación Cultural Searus también estuvo presente en el parque de La Corchuela el día de la Romería de Los Palacios y Villafranca.

         Las asociadas se trasladaron e hicieron el camino en una carroza adornada con el material reciclado de la cruz de mayo de la calle Muñoz Seca. Los socios se desplazaron usando diferentes medios de transporte, cada uno se “buscó la vida” como pudo, hasta llegar al parque periurbano.

         En la tarde del sábado varios socios se desplazaron hasta La Corchuela para hacer noche en el pinar. El objetivo era escoger y guardar un buen lugar en el parque, donde los socios y amigos de Searus se reuniesen el domingo.

         Por consiguiente, se puede decir que la Asociación Cultural Searus estuvo presente en dos ediciones de la romería palaciega, una con carroza propia (1985) y la otra (1982) congregándose en un lugar donde los socios y amigos pasaron un día de convivencia.