"Referéndum", 29 de noviembre de 2003 en Los Palacios y Villafranca, sobre el cambio de fechas de la Feria.

“Consulta Ciudadana”, 29 de noviembre de 2003
en Los Palacios y Villafranca, sobre el cambio de fechas de la Feria.

“Verdades, mentiras y estadísticas”, frase atribuida al político británico Winston Churchill, que hace honor al estudio de los resultados de la “Consulta Ciudadana” sobre la Fecha de celebración de la Feria, realizada el 29 de noviembre de 2003, ofrecido por la Corporación Municipal del Ayuntamiento de Los Palacios y Villafranca.
No mienten los números ni la estadística, lo hace quienes tergiversan, manipulan, enmarañan, falsean, enredan, alteran y desfiguran los datos, porque no hay más mentira que una verdad a medias…
Estos son los verdaderos datos de la consulta al pueblo de Los Palacios y Villafranca:



1.-PREGUNTAS Y OPCIONES DE LA CONSULTA.

Volviendo la vista atrás observamos que en la “Consulta Ciudadana”, realizada por el Ayuntamiento y sufragada por el pueblo de Los Palacios y Villafranca el día 29 de noviembre de 2003, las opciones que se preguntaron y se expusieron a consulta para la fijación de las fechas de las Feria del pueblo fueron:

1.-No al cambio de fechas de la Feria (Continuar celebrándola alrededor del día 5 de agosto, Día de la Patrona).
2.-2ª Quincena de abril.
3.-2ª Quincena de Junio.
4.-1ª Quincena de Septiembre.


2.-RESULTADOS DE LA CONSULTA POR ZONAS.

Los resultados obtenidos en los distintos distritos fueron los siguientes:




De los referidos datos se aprecia y se deduce claramente que la opción vencedora claramente en el “referéndum” (consulta ciudadana) fue la de “No al cambio de fechas de la feria”, con un porcentaje cercano al 45 % (44, 94%) de los votantes, a mucha distancia del 26, 25 %  conseguido por la opción que quedó en segundo lugar y que hacía referencia al cambio de las fechas de la feria para la primera quincena de septiembre.

3.-MANIPULACIÓN EN LA AGRUPACIÓN DE RESULTADOS.

Lo sangrante, burdo, la tomadura de pelo y el insulto a la inteligencia y buena voluntad del pueblo se produce cuando se manipula de forma “interesada” la respuesta que dan los vecinos, alterándose las preguntas, la idea del plebiscito, la tendencia, conclusión y resultado del mismo. Así, en el “Resultado final (resumen)” de la “Consulta” se muestra una tabla en la que se recoge la opción votada mayoritariamente, en solitario, y las otras tres opciones que se preguntaban y que eran independientes, agrupadas como una única.



4.-MANIPULACIÓN GRÁFICA DE LOS RESULTADOS.

Es en este momento cuando se introduce el monosílabo Si y se agrupa en una sola opción las tres perdedoras, sumando los votos obtenidos y calculando el porcentaje del trío (54, 97%). Se manipulan los datos al reducir de cuatro opciones consultadas al pueblo, a tan sólo dos (No o Si al cambio). Una vez finalizado el referéndum se alteran las preguntas del mismo: “pucherazo”.

Se nombra como valores positivos los obtenidos, en la “Consulta”, por tres opciones que diferían en fechas y que por tanto eran independientes. Se suman los resultados, sin considerar ni tener en cuenta que se pregunta por fechas distintas para la celebración de la feria. Se adornan los resultados, denominándolos comparativa de votos, con un “vistoso” (por los colores) diagrama de sectores, resaltando el resultado mancomunado (de las tres) frente a la opción única de mantener las fechas de la feria. Acto seguido, olvidando al 45 % de los electores, se presenta un nuevo diagrama denominado comparativa de valores positivos, dando a entender, al arbitrio del que lo realiza, la pregunta y opción ganadora:


5.-GRÁFICA Y RESULTADOS REALES DE LA CONSULTA.

La gráfica de sectores con los resultados no manipulados, tratados de forma objetiva y expresando fidedignamente los datos aportados por el Ayuntamiento, obtenidos en los distintos distritos electorales y que hacen referencia a las cuatro preguntas que se realizaron en la “Consulta Ciudadana” del 29 de noviembre de 2003, es:



De los resultados reales que se produjeron deducimos lo siguiente:

1.- 5.700 palaciegos, lo que representa un 22,42 % de los votantes, acudieron a las urnas. Por tanto, escasísima participación en la “Consulta”, que no obstante, costó un buen dinero a las arcas municipales. Quizás el pueblo dio la espalda al “referéndum” previendo la pantomima que desde la Delegación de Festejos del Ayuntamiento de Los Palacios y Villafranca había programado.

2.- 2.602 personas (44,94 %) votaron la opción de que la feria del pueblo permaneciese en torno al 5 de agosto, fechas en las que desde el año 1973 se venía celebrando, coincidiendo con la festividad de la Patrona del Pueblo, Nuestra Señora de las Nieves.

3.- 1.520 personas (26,25%) votaron la opción para que la feria se trasladase a la primera semana de septiembre. Opción valorada en segundo lugar y que sin embargo fue la que se fijó como triunfadora del “pleviscito”.

4.- 1.392 personas (24,04%) votaron la opción para que la feria se trasladase a la segunda quincena de junio.

5.- 271 personas (4,68 %) votaron la opción para que la feria se trasladase a la segunda quincena de abril.


6.-REFLEXIONES EN VOZ ALTA.

El más ilógico de los despropósitos que se cometió después de la “Consulta Ciudadana” del 29 de noviembre de 2003 fue que en el año 2004 se fijaron como días de feria unas fechas que ni siquiera se había preguntado en el referéndum. No tiene explicación lógica, al menos para nosotros, que la feria de Los Palacios y Villafranca se celebrase los días 19, 20, 21 y 22 de agosto del año 2004. Presumiblemente fue una decisión parcial y caprichosa tomada por la Delegación de Festejos, que no tendría la “conciencia” muy tranquila con lo acontecido en la “Consulta Ciudadana”. No obstante, un año más tarde, en 2005 se cambió nuevamente la fecha de la feria, fijándose en la primera semana de septiembre (días 1, 2, 3 y 4), fecha que arbitrariamente habían proclamado como triunfadora en el “plebiscito” del año 2003, al perpetrar una burda manipulación de las preguntas una vez finalizada la consulta y por tanto del resultado final, al sumar tres opciones claramente diferenciadas.

Desde el año 2004 la feria que han dado en llamar de “farolillos”, como si antiguamente no se usasen esos adornos, va dando bandazos de unos días a otros, al albur de la Delegación de Festejos. El pueblo se ha quedado huérfano de fechas en las que tradicionalmente se festejaban las Fiestas Patronales del pueblo, señaladas el 15 de agosto desde 1920 y el 5 de agosto desde 1973 y siempre en honor de Nuestra Señora de las Nieves, Patrona de Los Palacios y Villafranca.
  










Consideramos que el Ayuntamiento de Los Palacios y Villafranca, en aquella época, tuvo la intención y la idea preconcebida de cambiar las fechas de la feria; convocando la “Consulta Ciudadana” o “referéndum” por una simple operación de maquillaje y marketing, para no mojarse del todo, pensando que el resultado le iba a resultar favorable. No obstante, como se torcieron los datos, para realizar y llevar a cabo la idea preconcebida no dudó en “falsear y manipular” el resultado final, alterando las preguntas y reduciéndolas a dos opciones (Si y No), sumando los votos obtenidos por tres preguntas diferentes y reduciéndola a una única opción. Decidieron arbitrariamente, por tanto, el resultado final de la “Consulta”.

Se invirtió dinero público: interventores municipales, presidente y vocales de mesas, papeletas, propaganda, etc. que se tiró a la papelera, ya que al final del proceso se fijó la fecha de la feria del año 2004 de forma caprichosa y arbitraria. No se tuvo en cuenta el verdadero resultado de la consulta, ni tan siquiera el resultado que falsamente el Ayuntamiento proclamó como vencedor.

Siempre hemos pensado en la existencia de Lobbies (Grupos de presión formados por personas, grupos, colectivos con gran influencia y poder, sobre todo político o económico) que desde un principio y junto a la Delegación de Festejos apostaron por el cambio de fechas de la feria, aludiendo a diferentes aspectos económicos, lúdicos y festivos.

Concluimos, por tanto, como iniciamos el presente documento pensando que no existe más mentira que una verdad a medias, y eso fue precisamente lo que se hizo con los datos de la “Consulta Ciudadana” presentados al pueblo de Los Palacios y Villafranca.

Más adelante, quizás, reflexionemos acerca de los grupos que por diversas causas y para beneficio propio influyeron y presionaron a los políticos del municipio hasta conseguir que se perpetrara el “pucherazo” en el “referéndum” sobre las fechas de la feria. También comentaremos, porque nunca se han tenido en consideración, las consecuencias negativas que ocasionan, a diferentes colectivos, los días de feria a finales de agosto o principio de septiembre, además del quebranto en la tradición popular de la celebración de la Feria y Fiestas Patronales en Los Palacios y Villafranca.

M. Sánchez Martín-Asociación Cultural Searus, julio de 2014



BIBLIOGRAFÍA:

1.-Colaboración en la búsqueda de documentación: Juan Manuel Silvestre Amodeo
2.-Página web del Ayuntamiento de Los Palacios y Villafranca.
3.- Evolución Histórica de Los Palacios y Villafranca, Tomo II. Autor: Antonio Cruzado González.

Pozos en Los Palacios y Villafranca

En otra época, los pozos en el patio, en el corral de una casa de Los Palacios y Villafranca o en ciertos lugares públicos, fue lo típico, lo frecuente y necesario. A partir de los años 70, con la llegada del agua potable a todas las viviendas del pueblo, la mayoría de los pozos se taparon con escombros proporcionados por las viejas paredes de arena. Fueron indispensables en su tiempo, aunque también existió una leyenda negra acerca de su uso. Colaboración en la documentación: Jesús Tonono.

Pozo del "Pradillo". Revista "La Unión-1986". Foto: Lemos

Pozo en  una casa del pueblo. Foto: Searus
En muchas casas del pueblo existía un pozo, donde se sacaba el agua necesaria para los quehaceres domésticos: lavar la ropa, fregar los suelos y los utensilios de cocina, regar las macetas, arriates, dar de beber  al ganado (bestias), animales de granja (gallinas, pavos, conejos, vacas, etc.) que se criaban en los corrales de las casas. El agua de los pozos no se usaba normalmente para consumo de las personas, a finales del siglo XX, debido a la contaminación que por filtración de las aguas residuales, utilización de los corrales para el ganado, podía tener. No obstante, en épocas pretéritas se hizo uso de ellos, de forma imprescindible, para el consumo humano. La figura del aguador y la distribución del agua potable por las calles, que era almacenada en cántaros y tinajas, será una cuestión que abordaremos en un futuro.
En muchas casas, en las que aún no se conocía ni la nevera ni el frigorífico, se usaba el túnel húmedo de los pozos para enfriar algunos alimentos (frutas) e incluso botellas de agua y vino. En un cubo se depositaba lo que se deseaba enfriar y atado a una “soga” se hacía descender hacia lo más hondo del pozo.


Pozo en un patio de Maribañez. Foto: Searus
Un pozo es un túnel perforado en la tierra hasta una profundidad suficiente, dependiendo del nivel freático, para alcanzar una reserva o corriente de agua. Normalmente las cavidades se hacían de forma cilíndrica y tomando precauciones para asegurar sus paredes, por lo que eran revocadas, enfoscadas con piedras y en épocas más cercanas con ladrillos, sujetando de esa manera la tierra de las paredes de los lados, en profundidad, para evitar su derrumbe y la creación de cuevas u oquedades en el manantial. En la parte aérea, a nivel de superficie, se construía el brocal que servía de parapeto y protección y tenía generalmente forma circular, aunque los más modernos adoptaron la forma cuadrada; acompañaban al pozo una cruceta y un carrillo (polea). Su profundidad dependía del lugar del pueblo donde estuviese situado, ya que el nivel freático variaba de unas calles a otras. Así, en zonas como la del “Husillo Real”, “Villalfaro”, “Calle Charco”, “La Laguna”, “El toledillo” etc. lugares por donde tradicionalmente habían discurrido arroyos, o eran barrios llanos y de terrenos bajos, sus pozos manaban agua casi a nivel del suelo. En la zona del “Palacio de la Atalayuela” y alrededores, calles situadas en los lugares más elevados del pueblo, los pozos se construían con más profundidad, eran más hondos, para así poder acceder a los manantiales y corrientes subterráneas del subsuelo.


Carrillo de pozo
Para sacar el agua de los pozos se utilizaba una soga a la que se ataba en uno de sus extremos un cubo; para facilitar el trabajo se usaba una rueda metálica (carrillo) con una hendidura o garganta por donde se deslizaba la soga y con un clavo por el que se colgaba y sujetaba a la cruceta. La herramienta mencionada, el carrillo,  no es más que una polea fija que facilitaba el trabajo que se debía realizar cuando se bajaba el cubo vacío hacia lo profundo del pozo y se subía lleno de agua.


Existían también los denominados pozos de medianías, propiedad de varios vecinos, que se encontraban situados debajo de alguna pared que separaba las dos viviendas. Cada vecino sacaba el agua del pozo por su respectivo lado. Pero en todas las casas tenían pozos, por lo que sus inquilinos se veían obligados a pedir agua a los vecinos y llevarla a sus viviendas. En otro orden de cosas, también podríamos mencionar la existencia de los pozos públicos. Hasta no hace muchos años, finales de los 70, se podía ver al final de “Husillo Real” el denominado “Pozo del Pradillo” (por la zona donde se encontraba) y que estaba situado en la vía pública. Su agua era usaba preferentemente de abrevadero para el ganado. Su situación actual es el de la rotonda que se encuentra frente al Hogar del Pensionista.
Rotonda, cercana al antiguo emplazamiento del pozo del "Pradillo". Foto: Searus
Pozo del "Pradillo". Revista "La Unión-1986". Foto: Lemos
Pozo del "Pradillo". Revista "La Unión-1986". Foto: Lemos


Fernando Bejines Rodríguez mostraba la foto del abrevadero del Horcajo, así como reflexionaba y aportaba datos sobre los pozos y abrevaderos históricos en Los Palacios y Villafranca en su cuenta de Facebook:

 “En nuestra cultura agropecuaria tradicional, un abrevadero fue siempre un elemento de vital importancia, por lo que su localización aislada en los campos se solía señalar con un árbol de gran porte (ciprés, palmera, morera...), lo que permitía su visibilidad desde lejos. Algunos de estos pozos generaron caminos como el pozo de la Palma o el de las Monjas. Otros se situaron en las veredas, como el pozo del pradillo (desaparecido años 80), que era un descansadero del que nacía la vereda del Río, o en tierras comunales como el pozo de la Noria (desaparedido años 90), de origen romano como servicio de la Vía Augusta, al igual que el abrevadero de Ramos (desaparecido años 70) o el pozo de San Antonio (Bujalmoro). El pozo de la Cruz desapareció hace unos 10 años. En el pueblo, la propiedad del preciado pozo Dulce fue motivo de pleitos entre Villafranca y Los Palacios.


En la foto se ve la parte medieval del abrevadero del Horcajo, que la verdad no sé si continúa existiendo, o si ya ha sido incluido en la tradición local del escombro”.
Abrevadero del "Horcajo". Foto: Fernando Bejines.



Pozo en el "Furraque". Foto: Antonio González, 2014.
En la actualidad quedan pocos pozos, poquísimos, situados en los patios de las casas antiguas del pueblo. A partir de los años 70, con la llegada del agua potable a todas las viviendas, la mayoría fueron tapados con los escombros que proporcionaban las viejas paredes de arena. El adecentamiento de las casas, en general, hizo que lentamente se cambiase la teja y el pasto por la uralita, ésta por la bovedilla y la viga de Castilla (cemento y varas de hierro) y los pozos por los grifos de agua corriente y potable. En dicho trasiego los pozos fueron sucumbiendo y enterrados por el despojo que las viejas casas iban dejando. No obstante, aún se conservan algunos,  más por el valor sentimental que por su utilidad.


Fueron los pozos, situados en los patios y corrales de las casas,  una fuente de peligro para los niños, animales domésticos, etc. Muchos se cubrían con tapaderas de madera, para evitar tropiezos y también la caída de suciedad. Fueron un lugar fácil, cercano y accesible para intentos de suicidios. Algunos sucesos lamentables se dieron en el transcurso de los años en nuestro pueblo, ya que algunos vecinos perdieron la vida en algún que otro pozo.

Pozo de Rubio Pérez, con brocal recto, carrillo, cuerda y cubo.
Foto: Antonio González.

Pozo situado en el patio de la casa de la madre de Merchi Cerrada.
 Foto: Merchi Cerrada Martíez.

Cuentan nuestros mayores, quizás parte de leyenda, quizás algo haya de verdad, que existió un pozo en una posada situada a las afueras del pueblo, en el camino de Sevilla y en el que fueron arrojados numerosos soldados franceses que durante la ocupación Napoleónica estuvieron en el pueblo.

Mochuelo, ave rapaz, en Los Palacios y Villafranca.

El mochuelo europeo o mochuelo común (Athene noctua) en Los Palacios y Villafranca. No se ha escapado esta graciosa ave a los dichos y refranes populares, ni incluso a la mala fama con la que se ha atacado a las aves rapaces. Podemos encontrarlos en el pueblo, en lugares con escasa arboleda, donde los viejos troncos le sirven de lugares de cría. También le gusta habitar en zonas de viejos terrenos de cultivos, frutales abandonados y cortijos en ruinas, etc.

Foto: Cele Bejines Acosta

Características.

El mochuelo europeo o mochuelo común (Athene noctua) en Los Palacios y Villafranca. Es un ave rapaz nocturna que suelen vivir de 9 a 11 años, su peso oscila entre los  145 y 190 gramos, presentando una longitud de unos 20 a 24 cm. Tiene grandes ojos de iris amarillo-pálido, plumaje gris castaño barrado y moteado con blanco; alas redondeadas, cola corta y vuelo ondulado. Es un ave con una vista y un oído extraordinarios, lo que facilita la identificación de posibles presas.


Hábitat.

Foto: A. C. Searus
Los podemos ver y encontrar en paisajes mediterráneos, en zonas abiertas, con escasa arboleda, donde los viejos troncos le sirven de lugares de cría. También le gusta habitar en zonas como  viejos terrenos de cultivos y frutales abandonados, así como cortijos en ruinas. En el pueblo los podemos encontrar en las zonas de olivar.


Alimentación.
Aunque puede ser visto durante el día, el mochuelo caza sobre todo al crepúsculo y al alba, siendo su alimentación a base de pequeños roedores, insectos grandes, pequeños pájaros, ranas y lagartijas.


Costumbres.

El macho suele comenzar a marcar su territorio a principios de febrero desde algún posadero emitiendo su característico canto, que en muchos pueblos llaman el “maullido del mochuelo”. El cortejo se produce a finales de marzo o principios de abril. La hembra es ligeramente de mayor tamaño que el macho. Anidan preferentemente en los huecos de los viejos troncos, viven en grupos reducidos, la pareja de mochuelos vive juntas hasta que uno de los dos muere, produciendo una nidada anual compuesta de 2 a 5 huevos durante los meses de mayo y junio. El Mochuelo Común se ha asociado a otras rapaces nocturnas, calumniadas como de mal agüero. Su población, parece ser que ha sufrido una disminución cercana al 40 % en España. Por esta razón, y porque es un ave simpática y preciosa, la Sociedad Española de Ornitología la declaró ave del año en 2011.

Foto: Cele Bejines Acosta

Aliado del agricultor, pero en peligro.

El número de mochuelos en España ha descendido más de un 40 por ciento en la última década. Se estima que hay alrededor de 50.000 parejas de mochuelos en nuestro país. El mochuelo es y fue uno de los mejores aliados del agricultor, ya que combate las plagas de roedores y langostas de forma natural y sin el coste que conlleva la utilización de productos químicos. Sin embargo, la intensificación agrícola y los cambios del uso del suelo experimentados en las últimas décadas han tenido un efecto completamente negativo, rompiéndose el beneficio mutuo entre el hombre y el mochuelo. La eliminación de lindes, árboles viejos o setos, en zonas agrícolas, unido al abandono de los cultivos tradicionales y del pastoreo extensivo en otras regiones ha provocado que el hábitat que necesita el mochuelo (lugares abiertos, donde reproducirse y posaderos para acechar a sus presas) se haya modificado. Unido a lo anterior también hay que unir el uso de plaguicidas, fungicidas y herbicidas ligados a la agricultura intensiva o el uso de venenos para el control de plagas en la agricultura; además de los atropellos o la caza ilegal.
Por esas razones, y porque es un ave simpática y preciosa, la Sociedad Española de Ornitología la declaró ave del año en 2011.

Foto: Cele Bejines Acosta

El mochuelo en el refranero.

En la antigüedad, el mochuelo fue el pájaro sagrado de la diosa Atenea; de ahí su nombre científico (Athene noctua). El refranero español y los dichos populares también tienen un hueco donde el mochuelo es el protagonista. Así, la frase “Cada mochuelo a su olivo” nos indica que ya es hora de que cada cual debe volver a su casa o su lugar de destino; “Cargar con el mochuelo”, donde el término mochuelo se usa, según la RAE, para hablar de algo duro de llevar a cabo o que nadie quiere encargarse; “Me ha tocado el mochuelo”, que a rasgos generales significa algo parecido al anterior dicho, algo pesado o negativo.

Foto: Cele Bejines Acosta



BIBLIOGRFÍA.

1.-Fotos: Cele Bejines Acosta.

2.-El mochuelo común (Athene noctua) .

3.-El mochuelo, Ave del año 2011.