El pino piñonero de la calle Antonio Gaudí, Los Palacios y Villafranca

El pino piñonero (Pinus pinea) situado en la mediana de la calle Gaudí fue plantado en el año 1929 o 1930,  por  lo que tiene unos 88 años de vida. Según nos cuentan Pepi y Ángel Cuevas Algarín, su abuelo Pepe el de “Triburcio” (José Algarín Cortines) plantó el pino para que sirviese de linde y medianía de las tierras de labor que heredó de su padre Triburcio Algarín, fallecido en 1929. El mencionado pino se plantaría muy poco tiempo después del fallecimiento de Triburcio, que según su hija y madre de Pepi y Ángel, ocurrió hace 88 años (contado hasta 2017). Para evitar que el árbol se pudiese secar se encomendó a Antonio Galán Rocha “Nabuito”, siendo un niño, su cuidado y riego diario, a cambio de una pequeña propina.

El joven “Nabuito” se convertiría años más tarde en “corredor”, persona que intermediaba en la compra y venta de terrenos, fincas, casas, etc. y en todo tipo de “tratos”. 

Abril de 2017. Foto: M. Sánchez Martín

La historia es corroborada por varias personas, aportando fotografías y sus recuerdos.
Jesús Barragán Muñoz nos cuenta que sus padres, Juan Barragán González (Juan “Jarrito”) y Dolores Muñoz Fernández, compraron en el año 1968 un solar en la zona de “Los Ratones”, que les costó 25.000 pesetas, y que el pino ya estaba ahí. En la foto realizada en 1981 aparece Jesús, a la derecha de la imagen, con tan sólo 5 años de edad, acompañado de su amigo José Cid Campos que sostenía un cochecito en la mano y el pino al fondo. Recuerda con nostalgia y cariño como en su infancia comió y saboreó en muchísimas ocasiones los piñones, los frutos del pino de su barrio.

Mediados de los años 70. 
Foto de Miguel Álvarez Baquero.

Año 1981.
Jesús Barragán  Muñoz y su amigo José Cid Campos.

Foto cedida por Jesús Barragán.

Miguel Álvarez Baquero nos muestra una foto de mediados de los años 70, en la que aparece él a la derecha de la imagen y parte del tronco y la copa del pino a la izquierda. En la foto se intuye un enorme árbol, con buen porte, que rondaría los 45 años aproximadamente.


No obstante, hay algunas discrepancias sobre el origen y edad del piñonero del barrio de “Los ratones”.
Francisco Amador Moguer, nacido en el año 1973, sostiene que su padre Manuel “el Chucho”, que trabajó en la siembra de los pinos que la empresa Bética de Autopista mandó plantar en los arcenes de la AP-4 en los años 1972 y 73, le contó que el pino de la calle Antonio Gaudí fue traído, por alguien, de los plantones de la autopista y que por lo tanto tiene la misma edad que él.

Pinos en los arcenes de la AP-4.
Foto: Google Maps, año 2016


El piñonero de la calle Antonio Gaudí ha resistido el paso del tiempo, permaneciendo majestuoso y sereno ante inundaciones, alteración y cambio de su hábitat rural a urbano, remodelación y reordenación urbanística del barrio, pavimentación y acerado de la calle, etc. Ha contemplado durante años el juego de los niños bajo su falda, haciéndolo ahora, a lo lejos, en el recreo del CEPI Profesora María Doña (Los Ratones).

Riada del 23 de enero de 1996.
Foto: M. Sánchez Martín

Año 2008. Foto: Google Maps


Incluso observó durante unos años, según cuenta Fidel Báez Cortines, como la Policía Local colocaba en sus aledaños un vehículo camuflado (Seat Ronda color blanco), para sorprender a los cacos foráneos. Aunque el referido coche también era usado por los agentes para otros servicios, como notificaciones, etc.

Octubre de 2012. Foto: M. Sánchez Martín

Octubre de 2012. Foto: M. Sánchez Martín

Septiembre de 2012. Foto: M. Sánchez Martín

Año 2016. Foto: Google Maps

Año 2016. Foto: Google Maps

Marzo de 2017. Foto: M. Sánchez Martín

Marzo de 2017. Foto: M. Sánchez Martín

Marzo de 2017. Foto: M. Sánchez Martín

Abril de 2017. Foto: M. Sánchez Martín

Abril de 2017. Foto: M. Sánchez Martín

Abril de 2017. Foto: M. Sánchez Martín


Gracias a las aportaciones documentales de la Pepi y Ángel Cuevas Algarín, Jesús Barragán Muñoz y Miguel Álvarez Baquero, entre otros, hemos podido reconstruir la historia y conocer la edad, 88 años, del pino piñonero situado en la mediana de la calle Gaudí de Los Palacios y Villafranca…


Miguel Sánchez Martín, abril de 2017



BIBLIOGRAFÍA:

1.-Reseñas y notas aportados por de Pepi y Ángel Cuevas Algarín.
2.-Nostas aportados por Jesús Barragán Muñoz.
3.-Foto de Jesús Barragán Muñoz.
4.-Foto de Miguel Álvarez Baquero.
5.-Reseñas aportadas por Francisco Amador Moguer.
6.-Notas aportadas por Fidel Báez Costines.
7.-Fotos tomadas de Google Maps.
8.-Fotos de Miguel Sánchez Martín.

Vecin@s de la calle Larra, en Los Palacios y Villafranca, continúan celebrando el “Día de los Judas”

Así celebraron los niñ@s y no tan nin@s de la calle Larra en Los Palacios y Villafranca el “Día de los judas”, fiesta popular que hace años desapareció del pueblo, pero que algún@s vecin@s están dispuestos a recuperar…


Foto de Juanita Heredia cedida a Searus. 15 de abril de 2017



Foto de Juanita Heredia cedida a Searus. 16 de abril de 2017

Foto de Juanita Heredia cedida a Searus. 16 de abril de 2017

Foto de Juanita Heredia cedida a Searus. 16 de abril de 2017

Foto de Juanita Heredia cedida a Searus. 16 de abril de 2017

Foto de Juanita Heredia cedida a Searus. 16 de abril de 2017

Foto de Juanita Heredia cedida a Searus. 16 de abril de 2017


Desde las 23:00 h. del sábado Santo hasta las 2:00 (madrugada) del domingo de Resurrección, las vecinas de la calle Larra estuvieron confeccionando el muñeco de trapo que por la mañana los más pequeños del barrio rompieron a golpe de palo de fregona o cepillo de barrer. La iniciativa de las vecinas y amigas que apuestan por recuperar la tradición y costumbre del “Día de Judas” tienen nombre: Loli (la costurera), Josefina, Encarni, Mª  Rosario, Consuelo, Ani, Belén, Antonia “la Morona”,  Carmelita, Consuelo Mari, Mercedes y la fotógrafa y encargada de realzar los vídeos, Juanita Heredia.

Foto de Juanita Heredia cedida a Searus. 15 de abril de 2017

Foto de Juanita Heredia cedida a Searus. 15 de abril de 2017

Foto de Juanita Heredia cedida a Searus. 15 de abril de 2017

Foto de Juanita Heredia cedida a Searus. 15 de abril de 2017
Foto de Juanita Heredia cedida a Searus. 15 de abril de 2017


El domingo de Resurrección se celebraba en el pueblo de forma festiva, una tradición que se remontaba a muchos años de existencia. Era una tradición de muchos pueblos de la península e incluso latinoamericanos. Finalizada la Semana Santa, se “linchaba” a uno o varios muñecos que representaban a Judas Iscariote, acompañado de un cartel o leyenda. En el pueblo solía representar a diversos personajes, hechos o acontecimientos que habían ocurrido en la localidad durante el transcurso del año. Estaban realizados con trapos, papel, paja, etc. y eran colgados en las esquinas o calles céntricas del pueblo la noche del sábado de Gloria, para en la mañana del domingo de Resurrección ser abatidos a golpe de palos, por las pandillas de jóvenes que iban buscándolos por toda la localidad.
Destrozados todos los muñecos del pueblo, los "zagalones" solían continuar la jornada en una fiesta campestre, jira, en convivencia con los amigos.

Parece ser que debido al mal uso de la actividad y la falta de autocontrol de algunos jóvenes, acabó prohibiéndose el espectáculo y el día de fiesta popular cayó en el olvido.
En el libro “Vientos de ayer”, escrito por el palaciego Antonio Rincón, comenta que la fiesta llegó a prohibirse por las autoridades debido a algunos incidentes de “gamberrismo” desmedido que solían acosar en la travesía de la N-IV a los forasteros que circulaban por ella, incluso bajándolos de forma violenta de sus vehículos. Manuel Visglerio apunta, el 27 de marzo de 2016, que en Los Palacios y Villafranca “se prohibió por orden del Gobierno Civil, porque unos gamberros zarandearon el coche de un militar de alta graduación que salía del restaurante “El Desembarco”.

Pensamos que las tradiciones son el conjunto de ideas, usos o costumbres que se comunican, se transmiten o se mantienen de generación en generación. Algunas caen en desuso, aunque se mantienen en la memoria colectiva de los pueblos. Otras se modifican, se adaptan a los nuevos tiempos, pero mantienen la esencia como símbolos de la cultura de los lugares. Aunque no se debe permitir que una tradición se elimine, desaparezca, se hurte a todo un pueblo por culpa de unos pocos…

Foto de Juanita Heredia cedida a Searus. 20 de abril de 2014


Juan Gil Martín analizaba en la revista Searus, publicada en abril de 1978, la tradición del “Día de los Judas” y su pérdida para todo el pueblo por culpa de unos pocos…En el siguiente enlace podemos acceder al artículo…

Página nº 11, revista nº 6, Searus, abril de 1978


Fuese como fuese y debido a las circunstancias que lo propiciaron, la realidad es que la fiesta y la tradición popular fue olvidándose, quedando tan sólo en la memoria de aquellas personas que la vivieron de pequeños. Muchas han sido las personas que han aportado sus recuerdos y vivencias de la fiesta perdida, en los post que Searus ha publicado en facebook los días 20 de abril de 2014  y 16 de abril de 2017.

POST PUBLICACO EL 20 DE ABRIL DE 2014.
“Día de los Judas”, años 50, en una calle de Los Palacios y Villafranca. El “Día de los Judas” fue una fiesta popular, una tradición que se fue perdiendo en el transcurso de los años. El domingo de Resurrección era costumbre que los mozos y zagalones del pueblo “rompiesen a golpe de palos” muñecos fabricados de trapo y paja. Debido al mal uso de la actividad y la falta de autocontrol de algunos jóvenes, acabó prohibiéndose el espectáculo y el día de fiesta popular cayó en el olvido. Foto de Salvador Rodríguez Amuedo. Tradición en el recuerdo de Los Palacios y Villafranca.

Años 50. Foto cedida por Salvador Rodríguez Amuedo


Transcribimos algunos de los comentarios realizados en el hilo de la publicación:

Ángeles Díaz Fernández:  “Yo recuerdo a mi madre y mi abuela hablar de los judas!. Mi abuela los hacíaa con ropa vieja y rellenos de paja y una vecina de la calle le escribía el cartel con una leyenda que se colgaba del cuello. Siempre en pareja, un hombre y una mujer !!! Y lo bien que nos lo pasábamos... Porque mi abuela era la que vigilaba debajo de los judas para que no lo apaleasen hasta que no llegase la hora !!! Toda la familia temía que alguna vez le diesesn ella el primer trancazo antes que al judas..... “. (20 de abril de 2014).

Antonio Rincón Muñiz: “Se celebraba el Sábado de Gloria. Era la fiesta popular más importante del pueblo. Los colgaban por casi todas las calles: Real. Furraque, Buenos Aires, Sacristanes. Toledillo, Barrio Nuevo... Fiesta masiva en la que participaba todo el mundo: niños, jóvenes, mayores, los del paso cambiado... A pesar de que los colgaban a gran altura en mitad de la calle eran alcanzados por la turba y destrozados. Algunos judas contenían sorpresas en su interior: huevos hueros, porquería y hasta ratones. En mi libro Vientos de ayer le dedico un capítulo a esta fiesta entrañable perdida ya para siempre”. (20 de abril de 2014)

José Díaz Lay: “Quien no vivió la matanza de los judas en las calles de nuestro pueblo nunca podrá entender la gran fiesta que perdimos y que era del pueblo. Es por lo que hay que luchar por nuestras tradiciones”. (20 de abril de 2014)

Francisco Amador Moguer: “Después que se prohibiesen la fiesta, los jóvenes empezaron a hacer almuerzos en un eucaliptar que habia en la carretera de El Trobal, donde la gente iba cruzando “La Puente”. Llegó a ser casi igual de popular que los mismos judas este paseo y almuerzo a finales de los 60 y principios de los 70. Después de la seriedad de la Semana Santa muchos declaraban allí el principio de los noviazgos”. (20 de abril de 2014)


Manuel Visglerio Romero: “…/ Se prohibió por orden del Gobierno Civil, porque unos gamberros zarandearon el coche de un militar de alta graduación que salía del restaurante “El Desembarco”.../ (27 de marzo de 2016)

Belén Castillo Fierro: “En mi calle se hacía en los 80. Lo recuerdo de cuando chica. Tengo 34 años. Se colgaba, se le ponía un nombre, los niños lo rompían y luego comíamos chocolate con churros”. (27 de marzo de 2016)

POST PUBLICACO EL 16 DE ABRIL DE 2017.
Buenos días a tod@s y feliz domingo de Resurrección.... Foto de 1970 (aproximadamente) realizada por Lemos y publicada en Retratos del Pueblo (Los Palacios y Villafranca).
Recordamos en el día de hoy la tradición popular denominada “Día de los Judas”, fiesta que se fue perdiendo poco a poco en el transcurso de los años. La actividad consistía en la realización de muñecos fabricados de trapo, papel y paja, que eran colgados es las esquinas y rotos a golpe de palos, al amanecer, por los mozos y jóvenes del pueblo. Solían representar personajes o hechos locales, a los que se les acompañaba un cartel con alguna leyenda. Una vez destrozados los muñecos, las pandillas de zagalones solían celebrar el día de convivencia, en el campo, comiendo y bebiendo. Parece ser que debido al mal uso de la actividad y la falta de autocontrol de algunos jóvenes, acabó prohibiéndose el espectáculo y el día de fiesta popular cayó en el olvido.

Foto Lemos, años 70.
Publicada en Retratos del Pueblo.


Transcribimos algunos de los comentarios realizados en el hilo de la publicación:

Juan Herrera. “Buenos días, el señor moreno de chaqueta negra es Antonio Roldan, mi suegro y me cuenta que tenía el 1 haciendo judas”. (16 de abril de 2017)


Virtudes Ayala López. “La niña que está en el centro es mi madre, a su lado mi tía Lupe y detrás mi tía concha”. (16 de abril de 2017)

Dolores Jiménez. “Qué bonita fiesta era cuando al terminar de las procesiones se colgaban los Judas en calle. Yo recuerdo cuando iba de madrugada buscando los Judas por las calles, que estaban colgados, era muy bonito y muy divertido. No sé cómo quitaron esa fiesta, deberían de pensar de ponerlo otra vez porque es un bonito recuerdo”. (16 de abril de 2017)

Eduardo Páez Gordillo: “Lo recuerdo de pequeño y creo que no hace mucho que desapareció (unos 20-25 años). En la calle Cánovas del Castillo los colgaba Antonio "El Coco" y allá que íbamos todos los niños con nuestro palo de escobón. (16 de abril de 2017)

Chary Alcázar López.  “Es verdad, como se pierden las tradiciones. Era un bonito día para pasarlo en familia y con los vecinos. En la calle Cánovas del Castillo Antonio " El Coco" hacía todos los años uno”. (16 de abril de 2017)

María Carmen Tapia Benítez. “En la calle Charco, donde estaba el estanco baliño, lo recuerdo. Era yo muy chica, tendría 5 años, y me acuerdo mi abuela Carmen “Peluca” metiéndome para dentro, para que no estuviera entre la juventud, que acabaron lanzando piedras a los muñecos, ese es mi último recuerdo, porque luego lo prohibieron, tal como tú dices algunos jóvenes perdían el auto control, pero era bonito ese día”. (16 de abril de 2017)




M. Sánchez Martín, 16 de abril de 2017



BIBLIOGRAFÍA.


Nuestro agradecimiento a Juanita Heredia y todas las vecinas de la calle Larra por aportar el documento fotográfico de la actividad realzada.

1.-Fotos de Juanita Heredia.
2.-Foto de Salvador Rodríguez Amuedo.
3.-Foto de 1970 (aproximadamente) realizada por Lemos y publicada en Retratos del Pueblo (Los Palacios y Villafranca).
4.-Artículo de Juan Gil Martín sobre la tradición del “Día de los Juedas”, publicado en la página nº 11 de la revista Searus, publicada en abril de 1978.

5.-Hilos de los post publicados por AC Searus en Facebook los días 16 de abril de 2014 y 16 de abril de 2017.
COMUNICADO DE LA ASOCIACIÓN CULTURAL SEARUS

Ataque de narcisismo egocéntrico y desmedido del señor Manuel Domíguez Begines, que según reza en su perfil de facebook es de Cáceres y vive en Cáceres, aunque nació en Los Palacios y Villafranca y vive en el pueblo, agrediendo de forma prepotente, caciquil, faltona, desmedida, etc. a AC Searus y a Miguel Sánchez Martín, coordinador de Searus.



Sin mesura, sin prudencia y sin atenerse a razones, este señor se desahoga comentando y publicando en su muro y en el hilo de una publicación del grupo “Cosas de Los Palacios” que…“Me avergüenza ver como AC Searus desprecia a los comerciantes de los palacios”, “No tienes vergüenza”, dirigiéndose a Searus y a su coordinador.

El señor Domínguez no se entera que Searus actúa de forma desinteresada y gratuita y que publica el cartel de la actividad al que le ha eliminado la publicidad, previa consulta con los organizadores, para que se vea correctamente y resalte el evento solidario objeto del acontecimiento. La eliminación de esa publicidad que impedía distinguir correctamente, al disminuir el tamaño total del cartel, los datos de la I Monográfica del Perro de Agua Español es esgrimido por el señor Domínguez para mostrar una actitud prepotente, despótica e insultante hacia AC Searus y su coordinador.


El señor Domínguez se ha equivocado de entidad y de persona. La Asociación Cultural Searus actúa sin ánimo de lucro, sin buscar protagonismos personales, ni publicidad, colaborando de manera desinteresada y altruista con todas y cada una de las entidades y grupos locales y foráneos que se lo solicitan; sin atribuirse méritos, ni trabajos que no le son propios…


30 de marzo de 2017



Garbanzos con bacalao, potaje de vigilia en Los Palacios y Villafranca.



Garbanzos con bacalao, potaje de vigilia en Los Palacios y Villafranca. Es el plato de cuchara estrella en tiempo de Cuaresma y junto a las torrijas y los pestiños son, quizás, los alimentos más característicos en los días de Semana Santa. Receta típica y fácil de cocinar…

Potaje de vigilia. Garbanzos con bacalo.


INGREDIENTES.





ANTES DE COCINAR.

1.-Un día antes ponemos en remojo los garbanzos, con un "puñadito" de sal. Antes de ponerlos en remojo debemos lavarlos para que no presenten impurezas.

2.-Desalamos el bacalao que vayamos a utilizar en el potaje. Desde la noche antes en agua.

Bacalao en agua, para desalarlo.

Bacalao en agua, para desalarlo.



PREPARACIÓN DEL POTAJE DE VIGILIA.

1.-Freímos con aceite de oliva dos o tres dientes de ajo (teniendo en cuenta de que no se quemen), unas cuantas almendras y un par de trozos de pan en una sartén. Una vez frito todo, majamos a conciencia, en un mortero, todos los ingredientes.

Freímos.

Majamos.


2.-En la misma sartén, con aceite de oliva, hacemos un sofrito con una cebolla, dos tomates maduros y una cucharadita de pimentón.

3.-En una olla exprés, vertemos los garbanzos en agua acompañados de una hoja de laurel y dejamos que hierva durante unos treinta minutos aproximadamente. Pasado ese tiempo vertemos lo que habíamos majado en el mortero y el sofrito, además incorporamos los trozos de bacalao, también se puede añadir desmenuzado. A fuego medio durante unos quince o veinte minutos más y tendremos preparado nuestro potaje de vigilia de garbanzos con bacalao.

Añadimos a la olla lo majado en el mortero.

Añadimos a la olla el sofrito.

Añadimos a la olla el bacalo.


VARIANTES.

1.-Se cuece un huevo. Se desmenuza la yema y se trocea la clara. Se incorpora a la olla de los garbanzos cuando éstos hayan hervido. También, según las preferencias, pueden ser servidos, en trozos, encima del plato.

2.-Se puede añadir a la olla de los garbanzos unas cuantas hojas de espinacas, que pasados unos minutos ya habrán reducido su tamaño y estarán listas.



ALGO DE HISTORIA.

Durante los cuarenta días que dura la Cuaresma, desde el Miércoles de Ceniza hasta el Domingo de Resurrección, la tradición religiosa cristiana recuerda el precepto de abstenerse de comer carnes rojas. Este tiempo de “vigilia” condujo, sin duda, a agudizar el ingenio y combinar ingredientes diferentes a las carnes, en variadas recetas y platos. Una de ellas, quizás la más típica de todas, la constituye el potaje de vigilia de garbanzos con bacalao.

Consideraciones sobre los garbanzos y el bacalaro, ingredientes principales de nuestro plato estrella en tiempo de Cuaresma o Vigilia.

El bacalao fue siempre un pescado abundante en zonas alejadas de la costa, ya que se podía disponer de él en salazón durante todo el año, hecho que propició su uso como ingrediente base para cualquier plato que no se complementase con carne.

En cuanto a los garbanzos, existe una amplia tradición de su consumo, casi de forma exclusiva en siglos pasados, en la alimentación de las familias españolas. Se consumían tantos pucheros de garbanzos (cocidos) en España que Jean Charles Davillier, romántico europeo que viajaba por el país, escribió en su libro “Viaje por España (1862-1873)” lo siguiente: “Si pasáis a España, contad con que os servirán puchero trescientas sesenta y cinco veces al año y, si es bisiesto, una más”. El garbanzo era una legumbre habitual en el almuerzo del mediodía; tanto fue así que el cocido se convirtió en sinónimo de “comida”. A mediados del siglo XX, coincidiendo con un mejor nivel de vida del país, la introducción de otros platos más sofisticados y comenzar a considerarse como un alimento de “pobres”,  los garbanzos dejaron de consumirse tan habitualmente.

Los Palacios y Villafranca fue un referente, en Andalucía, por la calidad de los garbanzos producidos en sus campos. Eduardo Antón Rodríguez, en la “Guía del Viagero (sic) por el Ferrocarril de Sevilla a Cadiz, Sevilla, 1864”, escribía….“Los terrenos de su término (Los Palacios y Villafranca), comprendidos en la feracísima campiña de Utrera, producen excelentes y abundantes frutos, entre los cuales sobresalen por su calidad inmejorable, los trigos, los garbanzos, las uvas y las sandías. Los Primeros han sido premiados en la exposición universal de Londres (1862), las uvas son buscadas por Jerez y en Sevilla, y las sandías se confunden con las riquísimas de Utrera  en el mercado de la capital”. “Los garbanzos son de lo mejor de la cosecha de Andalucía; en las eras se venden á ocho duros la fanega, y son buscados en todas partes”. Tanta importancia se daba en aquellos años al cultivo de garbanzos, que la producción anual por término medio era de “3.500 fanegas”. Si tenemos en cuenta la calidad y reputación alcanzada en toda Andalucía por los garbanzos del pueblo, con una producción media anual de unas 3.500 fanegas (151.000 kilos) que eran “quitados de las manos” por los intermediarios, no es de extrañar que se cultivasen en las tierras de los cortijos de Los Palacios y Villafranca dichas legumbres y más aún cuando en el siglo XIX fue base alimenticia de la población.

Tanta importancia y calidad llegaron a tener los garbanzos de Los Palacios y Villafranca que, junto con el aceite de oliva, representaron a Los Palacios y Villafranca en la Exposición Universal de 1862 en Londres. Así aparece en el “Catálogo Oficial: Exposición Internacional de 1862 en Londres. Depart. Español”.  Los mencionados géneros fueron presentados por Muruvé. M. , aunque, seguramente el apellido estuviese mal escrito, siendo verdaderamente Murube el que debía haber sido impreso.

Miguel Sánchez Martín, marzo de 2017.



BIBLIOGRAFÍA:

.-Los Palacios y Villafranca en la Exposición Universal de 1862 en Londres. M. Sánchez Martín. Junio de 2015.
http://searus.blogspot.com.es/2015/07/los-palacios-y-villafranca-en-la.html

.-“Guía del Viagero (sic) por el Ferrocarril de Sevilla a Cadiz, Sevilla, 1864”