Capítulo-8: "Historia y recuerdos de The Barking, grupo de pop rock de Los Palacios y Villafranca"

Los componentes del grupo palaciego The Barking volvieron a actuar en la sala de fiestas “El Faro Rojo”  semanas después de finalizar el Festival de Música Pop y aprovecharon la circunstancia para recoger las medallas grabadas con sus nombres, que formaban parte del premio obtenido.

Recogiendo las medallas. De izquierda a derecha: Manuel Rueda, Paco Moral, Francisco Cid,
Guillermo Distinguido y Antonio Capellán. Foto: Manuel Rueda.

Anverso de la medalla, I Festival Música Pop
Foto: Manuel Rueda.
Reverso de la medalla, I Festival Música Pop
Foto: Manuel Rueda.

La rotonda de las banderas de Matalascañas, en los años 70, no era más que una simple explanada. Aquellos terrenos baldíos se usaban como recinto para organizar festejos y espectáculos al aire libre. Desfiles de modelos, conciertos, etc. en los que The Barking compartió cartel en varias ocasiones con artistas de prestigio en aquellos años, como Orquidea Robinson, Enrique Montoya, Antonio Machín y Luciana Wolf.

Rotonda de las banderas, Matalascañas. Foto: Google maps, 2015.

La fama, así como el “caché” en el mundillo artístico y musical conseguido con el triunfo en el Festival de Música Pop les proporcionó numerosas ofertas y contratos para actuar en lugares cada vez más alejados de Los Palacios y Villafranca. En lo que restó de verano y otoño del 70, las galas se sucedieron casi a diario en pueblos de las provincias de  Huelva, Sevilla y principalmente de Badajoz (Bienvenida, Villagonzalo, Zafra, Mérida, etc.).

Primer cartel publicitario de The Barking. De Izquierda a derecha: Paco Moral,
Guillermo Distinguido, Antonio Capellán y Manuel Rueda. Foto: Manuel Rueda.

Aún recuerdan los palaciegos, del primer concierto ofrecido en Nerva, algunos comentarios realizados por cierto grupo de chicas de la localidad que aludían a que el grupo no podía ser muy bueno, ya que no tenían el pelo largo. A finales de los años 60 y en los 70 comenzaba a estar de moda las melenas largas y descuidadas de los artistas y músicos de rock. No obstante, esa circunstancia no fue obstáculo para que el grupo repitiese actuaciones exitosas en la mencionada población.

En el municipio pacense de Bienvenida The Barking actuó en varias ocasiones, todas en el recinto del cine de invierno que era usado también como sala de teatro. El escenario se situaba junto a la pantalla de proyección del cine, las sillas se colocaban en el perímetro que delimitaba el recinto, sobre la pared y el resto de la sala se convertía en una enorme pista de baile, siempre abarrotada por los bulliciosos mozos del pueblo. 

Bienvenida.  foto: Ayuntamiento de Bienvenida (Badajoz)

Los jóvenes de Mérida pudieron disfrutar de varios conciertos de The Barking durante los meses de verano, consiguiendo el grupo una gran notoriedad. El “Club la Herradura” acogió la última actuación de los palaciegos en aquella temporada estival.

 El mencionado local disponía de una inmensa terraza y un enorme escenario, en el que los músicos estaban separados, unos de otros, más de tres metros. Al comienzo del segundo pase musical de la noche subieron espontáneamente al “tablao” dos chicas, rubia y morena, vestidas con minifaldas y cintas de colores atadas a la frente. Bailaron con ritmo, coreografiando la música que tocaba el grupo. El espectáculo fue aplaudido, con júbilo, al término de cada canción tanto por las personas que abarrotaban la terraza como por los vecinos que desde los balcones de los edificios cercanos contemplaban la función. A Guillerno Distinguido, con mucha guasa y echando leña al fuego, se le ocurrió dedicar una canción a los espectadores que desde fuera del “Club la Herradura” seguían el espectáculo. La ocurrencia de Guillermo provocó tal animación y entusiasmo que las improvisadas gradas de los miradores parecían que iban a venirse abajo debido a los aplausos de los allí presentes. Pasada la una de la madrugada la fiesta continuaba con animación, sucediéndose las  reiteradas e insistentes peticiones de canciones. Sin duda, esa noche se fraguó un gran éxito del grupo.

Teatro Romano de Mérida. Foto: Festival de Mérida.

A primeros de septiembre de 1970 el conjunto The Barking dio por finalizada la gira por tierras pacenses actuando tres días en la feria y fiestas de la localidad de Villagonzalo. Hasta dicha población se trasladaron los músicos y transportaron los equipos e instrumentos en la furgoneta de “Emilio el Cebadero” conducida por Francisco Cid Páez (Nene Puyita), Guardia Civil en aquellos años en Los Palacios y Villafranca. Tres intensos días de actuaciones en el cine del pueblo, con llenos a rebosar, y en el que  sucedió una anécdota merecedora de ser recordada.

Villagonzalo (Badajoz). Foto: José Luis.

El último día de feria de Villagonzalo, en el descanso del primer pase de la actuación del conjunto palaciego, un grupo de chicas invitaron a los músicos a unas copas en la única caseta existente en el recinto ferial. Tomadas las bebidas, los integrantes de The Barking regresaron al cine-teatro para proseguir con el segundo pase de la noche. Durante la actuación, una pareja de la Guardia Civil se personó en la sala preguntando por los componentes del grupo. Francisco Cid (Nene Puyita), que había llegado del pueblo para trasladar al conjunto y los instrumentos de nuevo a Los Palacios y Villafranca, se identificó ante los agentes de la benemérita y solicitó expliciones. Según los agentes, el dueño del bar de la caseta de feria había denunciado a las muchachas y al grupo por no pagar las copas que habían tomado. Comentaron que las protagonistas de la invitación, alegando que la factura era exageradamente cara, se marcharon sin pagarla y como los componentes del grupo era fácilmente identificables por la vestimenta, fueron a reclamarles la cuenta impagada. Resuelto el incidente por los agentes de la Guardia Civil y Francisco Cid, las jóvenes se vieron obligadas a liquidar la deuda y los palaciegos absueltos de todo compromiso.

En las instalaciones del Real Club Pineda de Sevilla, The Barking amenizó la cena de Noche Vieja del año 1970 a un grupo de militares y a sus familiares. La velada supuso 20.000 pesetas de ingresos para el conjunto, una suma de dinero importante debido el prestigio que el conjunto había adquirido en los últimos meses. El Capitán Vázquez Ochoa, presente en la fiesta, reconoció entre los músicos a Antonio Capellán, que había realizado el servicio militar a sus órdenes. Antonio se presentó ante la autoridad militar con el saludo “mi capitán, soy Begines”.

Pabellón construido en 2008 (Real Club Pineda de Sevilla). Foto: R. C. Pineda.

La cena estuvo amenizada por el susurro de una serie de canciones melódicas y la sobremesa y fiesta final animada con sevillanas, pasodobles, valses, etc. También se tocó el “Casa-Cho”, por petición del público, y aunque el tema estaba de moda en aquellos años no formaba parte del repertorio del grupo, aunque se logró salir de forma airosa del trance improvisando las notas musicales de la composición.



Fotos, documentación, asesoramiento y recuerdos de Manuel Rueda.
M. Sánchez Martín, Asociación Cultural Searus, noviembre de 2015.

"Tostá con sardinas"

“Tostá” con sardinas, excelente propuesta para degustarla en los días soleados de otoño. Alimento muy considerado por nuestros mayores cuando el trabajo en el campo transcurría de sol a sol, quizás porque las sardinas abundaban y su precio era modesto. Cocina tradicional de Los Palacios y Villafranca.

Foto: Sergio Villar Bertholet


Foto: Aurora Belén Pérez


Es un pescado que se cocina en grandes concentraciones de personas en los festejos populares. Aunque nunca ha sido muy valorada, debido a su abundancia y su bajo precio. Aún hay quienes piensan que si algo es abundante y su precio es asequible, no puede ser bueno… ¡Ellos se la pierden!.

La sardina es un alimento con un alto valor nutritivo. Es un pescado azul, con buena fuente de omega-3, que ayuda a disminuir los niveles de colesterol y de triglicéridos, además de aumentar la fluidez de la sangre. Su contenido proteico también es elevado. Entre las vitaminas que aporta se encuentran algunas del grupo B como la B12, B1. Intervienen en numerosos procesos de gran importancia como la formación de glóbulos rojos, la síntesis de material genético, etc.


Foto: María Dolores Guerero Guerero


La  mejor temporada para degustar la sardina es durante los meses de verano, temporada en la que estos peces se sobrealimentan debido a la abundancia de plancton y acumulan acumulan gran cantidad de grasa bajo sus escamas. No obstante, es una delicia poder saborearla durante todo el año…

Las sardinas podemos prepararlas a la parrilla o a la plancha. Es un plato muy simple y con un sabor intenso. Las sardinas, a no ser que vengan desde el mercado muy sucias, no se les hace nada, salvo echarles un buen puñado de sal por encima. No hace falta destriparlas, quitarles la cabeza ni las escamas. De esa operación nos ocuparemos cuando nos las comamos.

Foto: Sergio Villar Bertholet
 
Foto: Juan Baquero


Colocamos la plancha encima del fuego medio/fuerte o de las brasas, siempre que éstas estén a buena temperatura. Cuando la plancha esté caliente añadimos un “pelín” de aceite de oliva y otro buen puñado de sal. Si usamos una parrilla no vertemos aceite y la sal la echamos sobre las sardinas. Encima de uno u otro objeto dispondremos las sardinas. No las tocamos, las dejamos hacer durante unos 3 minutos, dependiendo del tamaño de las mismas y hasta conseguir que estén bien doradas. Con una espátula o paleta les damos la vuelta y esperamos un intervalo de tiempo similar hasta que queden por los dos lados bien hechas. Transcurrido el referido tiempo retiramos las sardinas de la plancha o parrilla y las vamos colocando sobre un plano, volviendo a repetir la misma operación con el resto de las sardinas que nos vayamos a comer.

Foto: Juani García Bejinez

Procederemos también a tostar el pan. Para ello, cortamos una media de pan y le hacemos “alegrías” con un cuchillo o navaja (cortes con forma de rombos). Lo acercamos al fuego de las brasas, con cuidado de que no se queme. Una vez tostado le añadimos aceite de oliva.

Foto: Sergio Villar Bertholet


Se aconseja asar las sardinas en un lugar abierto, patio ventilado, terraza, campo, etc. Ya que el olor y el humo que se desprende pueden quedar impregnados en las habitaciones de la casa, si se nos ocurre hacerlas en la cocina.

Foto: Antonio Cerrá
Foto: Juan Carlos Moreno Barba


Nuestros mayores acostumbraban a tostar el pan ensartándolo con un sarmiento y dejándolo que se tostara en las brasas de un fuego realizado con ceporros, trozos de madera procedente de las viñas viejas y podadas. Las sardinas se asaban con el mismo procedimiento, en forma de espeto, aunque una a una. Eran otros tiempos, en los que la jornada laboral del hombre del campo transcurría de sol a sol y el almuerzo se realizaba en el lugar de trabajo, en le “tajo”. Se acostumbraba a realizar el almuerzo a la sombre de una vieja choza o un olivo en los meses de verano  y alrededor de un fuego, prendido por la mañana,  en los fríos días de otoño e invierno.

M. Sánchez Martín, Asociación Cultural Searus.

Capítulo-7: "Historia y recuerdos de The Barking, grupo de pop rock de Los Palacios y Villafranca"

La noche del sábado 15 de agosto de 1970  será para el grupo palaciego The Barking la llave que le posibilite abrir nuevas puertas. El triunfo en el I Festival de Música Pop de Torre la Higuera establecerá un antes y un después en la carrera del grupo.

De Izquierda a derecha: Juan Bermúdez, Manuel Rueda, Antonio Capellán, Manolo Rueda (padre), Francisco Cid, Paco Moral,  Juan Luis Rodríguez (Presidente del Jurado) y agachado, Guillermo Distinguido.


En los panfletos y carteles publicitarios de la final se aludían a la posibilidad de la presencia de las cámaras de T.V.E en la discoteca, para filmar imágenes del evento. También se indicaba que el público asistente sería quien con su voto, seleccionaría al ganador. Se indicaba, así mismo,  que intervendría un Jurado calificador integrado por destacadas personalidades. En el reverso de la publicidad se mostraba la lista de precios del bar. Curioso los precios y la relación de bebidas expuestas en el cartel, que nos dan una idea de la economía y gustos de la época.

Foto: Manuel Rueda
Foto: Manuel Rueda


Aquella tarde-noche calurosa del verano del 70, desde las 21:00 h., todo estaba preparado en la sala de la discoteca El Faro Rojo de Torre la Higuera para acoger la final del certamen. Un bullicioso público deseoso de ver y escuchar a los grupos “Sonido Libre” de Coria del Río y “The Barquing” de Los Palacios y Villafranca, llenaba la sala. Los músicos tensos y preocupados ante la última prueba que les esperaba antes de alcanzar el premio, la victoria y la gloria, aguardaban expectantes.

El grupo Sonido Libre dio comienzo a la velada tocando, como solían, con música rock y blues. Más tarde llegó el momento de The Barking, sin suerte en la primera canción que interpretó. Sus guitarras sonaron desafinadas, a pesar de haber sido afinadas en el ensayo previo a la actuación. En aquellos años no existían afinadores silenciosos, así que se afinaban los instrumentos haciéndolos sonar. El sonido que se emitía por los altavoces y llegaba a oídos del público no era nada agradable. El dueño de la sala de fiestas y organizador del Festival, acudió rápidamente al escenario interesándose por el problema que ocasionaba los molestos ruidos, en plena actuación. Aclarado y resuelto el contratiempo, con las guitarras afinadas y sin que se produjese otro tipo de incidente, The Barking prosiguió la actuación.

The Barking y “Sonido Libre”, en un momento de las actuaciones. Foto: Manuel Rueda.

Unas notas musicales bastaron para que el conjunto palaciego se ganase la simpatía del público que solicitaban, entusiasmados, una y otra vez diferentes canciones, pasodobles, sevillanas, etc. siendo las peticiones correspondidas con bellas melodías. El público cayó entregado a los pies de The Barking, desde el primer momento de la actuación.

Avanzada la noche y tras el segundo pase realizado por “Sonido Libre”, nuevamente subió al escenario el conjunto del Pueblo, acabando y cerrando la función de la noche y dando paso a la elección del conjunto ganador.

Sobre las tres de la madrugada se iniciaron las votaciones, en las que participaron el público asistente y el jurado del concurso, formado por Luis Echeverría Ruiz, propietario de Torre la Higuera; Vicente Carrasco Páez, comandante de Infantería; Juan Luis Rodríguez Troncoso, profesor de guitarra del Conservatorio de Música de Sevilla; Pedro Peláez Peláez, teniente de Alcalde; señor Hayoz; Juan Bernáldez Sánchez y señor Fernández Vizcaya.

Miembros del Jurado acompañados por sus esposas.
Revista “Playa de Matalascañas”. Foto: Manuel Rueda.

Se vivieron momentos de nerviosismo e incertidumbre cuando Juan Luis Rodríguez Troncoso, portavoz del jurado, tomó el micrófono y la palabra. Tras exponer su discurso, preparado, sobre la evolución experimentada por la música en los últimos años y ensalzar la idea de los organizadores por convocar un festival de las características del que se había celebrado, dando la posibilidad a nuevos valores, a grupos que pretenden hacerse hueco en el mundo de la música…así hasta que, con gran solemnidad y creando un halo de suspense en el resultado del Festival, anunció que el finalista había sido… el conjunto “Sonido Libre” con cerca de 1000 puntos y el vencedor del I Festival de Música Pop, de Torre la Higuera, el conjunto The Barking con más de 1200 puntos.

La alegría y felicidad se desbordó en los componentes del grupo palaciego, así como en los acompañantes presentes, Manuel Rueda (padre de Manuel Rueda) y Francisco Cid Pérez (“Nene Puyita”), encargado de la conducción de la furgoneta de Emilio “El Cebadero”, medio de transporte habitual en los desplazamientos del grupo. El público y el jurado los premió, también, con calurosas muestras de cariño en forma de aplausos.

El premio en metálico recibido, 30.000 pesetas con las que se podían comprar en aquellos años dos o tres solares, pasaron de manos del grupo a las del Sr. Conrado, el avalista de Guadalema de los Quinteros que había prestado una importante cantidad de dinero a The Barking para la adquisición de nuevos y potentes instrumentos. También les sería entregada a cada componente del grupo, semanas más tarde, una medalla  personalizada con el nombre de cada uno.

De de pie: miembros del Jurado, Manuel Rueda (padre) y Francisco Cid (“Nene Puyita”)al fondo.
Agachados: Un amigo del grupo y los miembros de The Barking. Foto: Manuel Rueda.

De izquierda a derecha: Manuel Rued (padre), Francisco Cid y los miembros de The Barking.
Agachados: Integrantes del conjunto “Sonido Libre”, finalistas del Festival. Foto: Manuel Rueda.


La prensa se hizo eco del triunfo de The Barking en el I Festival de Música Pop de Torre la Higuera:

Diario ABC de Sevilla, en la página 13, el día 19 de agosto: “Avanzada la temporada veraniega, Torre la Higuera culmina su extenso programa de festejos con la final del II (error) Festival de Música Pop, ganando por el conjunto The Barking, que aparece en la foto superior, junto a los miembros del jurado…”.

Publicado en ABC, 19de agosto de 1970

Publicado en ABC, 19 de agosto de 1970

Correo de Andalucía, página 16, día 21 de agosto: “Se celebró la gran final del Festival de Música Pop. Compitieron en esta final los conjuntos “The Barking” y “Sonido Libre”. Una vez que el numeroso público hubo votado, el jurado formado por varias personalidades, dio su veredicto al conjunto “The Barking”, de Los Palacios. Este grupo recibió un  gran premio en efectivo y actuará en el cocktail de clausura de Festejos Verano 70 de Torre la Higuera. El jurado que supervisó la votación, estaba compuesto por don Luis Echeverría Ruiz, propietario de Torre la Higuera; don Vicente Carrasco Páez, comandante de Infantería; don Juan Luis Rodríguez Troncoso, profesor de guitarra; don Pedro Peláez Peláez, teniente alcalde; señor Hayoz; don Juan Bernáldez Sánchez y señor Fernández Vizcaya.”

El Correo de Andalucía, página nº 16, 21 de agosto de 1970. Foto: Manuel Rueda.

Revista local “Playa de Matalascañas”, número 3 de agosto de 1970: “Con extraordinario éxito de público y de participantes, se ha celebrado a lo largo del verano el “I Festival de Música Pop” de Torre la Higuera, teniendo por escenario el “Faro Rojo”. En la reñida competición musical, resultó vencedor el conjunto titulado “The Barking”, que aparece en la fotografía de la derecha, y en segundo lugar se clasificó “Sonido Libre”.

Revista local “Playa de Matalascañas”. Agosto de 1970. Foto: Manuel Rueda.

Revista local “Playa de Matalascañas”.
Foto: Manuel Rueda.
Revista local “Paya de Matalascañas”
Foto: Manuel Rueda.


Como se indicó anteriormente, el Festival ayudó al grupo a franquear numerosas y nuevas puertas, viéndose recompensado con actuaciones, de forma ininterrumpida, todas las semanas. Pero también fue importante la repercusión que tuvo entre los representantes de músicos, “lloviéndoles” las ofertas para ser representados: Rafael Mateo Ruiz (espectáculos TEO), Pulpón, Rufino González, Circuitos Saavedra, José Luis Ramos…


Fotos, documentación, asesoramiento y recuerdos de Manuel Rueda.

M. Sánchez Martín, Asociación Cultural Searus, noviembre de 2015.

Capítulo-6: "Historia y recuerdos de The Barking, grupo de pop rock de Los Palacios y Villafranca"

Antonio Capellán y Manuel Rueda, una mañana de primeros de julio, en una céntrica calle de Sevilla se cruzaron, por azar, con el cartel publicitario que cambiaría el destino musical del grupo palaciego The Barking…

The Barking en una de las eliminatorias del I Festival de Música Pop.
De Izquierda a derecha: Antonio, Paco, Guillermo y Manuel. Foto: Manuel Rueda.

Festival Música Pop, organizado por el Comité de Festejos Verano 70, con el Faro Rojo. Se convoca a todos los conjuntos aficionados de Huelva, Sevilla, Córdoba, Cádiz, Badajoz y Cáceres a participar en el Primer Festival de Música Pop de Torre La Higuera. Informes e inscripciones: Ramón y Cajal, 33 (Sevilla)”. Ese era el contenido del anuncio publicitario que el día 11 de julio de 1970 se publicaba en el diario ABC de Sevilla, la misma información que los componentes del grupo The Barking vieron en el pasquín pegado sobre la pared de una calle sevillana.

Publicado el 11 de julio de 1970 en ABC de Sevilla.

Sin pensar, Manuel y Antonio se dirigieron apresuradamente con los datos que habían copiado del cartel hacia el barrio del “Antiguo Matadero”, situado frente al Patronado de las Casas Baratas de Sevilla, en busca de una mayor y completa información. En el número 33 de la calle Ramón y Cajal fueron atendidos por el señor Pepe Bermúdez, uno de los dueños de la sala de fiestas o discoteca denominada “El Faro Rojo”, organizador junto con la Comisión de Festejos Verano 70 de Torre de la Higuera del Festival de Música Pop.

Rafael Mateos Ruiz, representante de artistas y encargado de contratar a los grupos que se inscribían en el Festival, llamado por Pepe Bermúdez, se personó en la calle Ramón y Cajal y rápidamente formalizó y acordó el fichaje de The Barking, por 1.500 pesetas, para el viernes 17 de julio. No quedaba mucho margen de beneficio al grupo, por no decir nada, ya que el transporte del equipo y el desplazamiento de los miembros suponían 500 pesetas, aunque la ilusión de participar en el evento dejaba a un lado el interés económico.

Los hermanos Bermúdez, Juan, Pepe y Manuel, eran dueños de un taller de mecánica del automóvil en Sevilla, además de regentar la discoteca “El Faro Rojo” situada cerca de “La Peña” o del “Tapón” como popularmente se le conoce, en el núcleo poblacional de Torre de la Higuera en la playa onubense de Matalascañas (Almonte). El referido destino veraniego comenzaba a tener cierto atractivo turístico para las familias sevillanas; si bien la mayoría de las calles y vías estaban trazadas y asfaltadas, aún permanecían huérfanas de bloques de pisos, viviendas adosadas, etc., apareciendo en el incipiente paisaje urbano, de forma aislada, algún que otro chalet.

El festival se comenzó celebrándose en sus primeras eliminatorias los viernes, sábados y domingos del mes de julio, las semifinales los sábados y domingos de agosto y la gran final el sábado 15 del referido mes. El formato, singular, estaba diseñado para que el público participara directamente en la elección del conjunto ganador del duelo de la noche, de la eliminatoria. Cada conjunto hacía dos pases de una hora, alternándose, interpretando canciones de su repertorio o a petición de los asistentes. En la entrada o ticket, con la que se accedía a la sala de fiesta, había consignado un espacio para poder otorgar hasta un máximo de diez puntos al conjunto deseado. Con esa forma de elección, cada noche había un grupo ganador que accedía a la siguiente eliminatoria y otro perdedor, que era eliminado del festival.

Entrada del Festival. Foto: Manuel Rueda.

The Barking inició su andadura y por tanto su primer duelo en el I Festival de Música Pop el viernes 17 de julio, como antes se hizo referencia. El 22 de julio se hace eco el diario ABC de Sevilla en la edición de Andalucía de la eliminatoria ganada por el conjunto palaciego, publicando en la página 45 la siguiente nota: “Siguiendo con las eliminatorias de la primera fase del festival que organiza el comité de festejo y el “Faro Rojo”, tenemos que hacer notar la gran asistencia de público que siempre acompaña todas las actuaciones de los conjuntos, aplaudiendo en todo momento a los participantes. En la última eliminatoria quedó clasificado por mayoría de votos el conjunto The Barking, con un amplio repertorio y un excelente sonido”.  (ARIOSTO).

Cartel 1ª eliminatoria. 17 de julio de 1970.
Foto: Manuel Rueda.

ABC, 22 de julio de 1970, página 45.

De Izq. a Dcha.: Paco, Antonio, Guillermo y Manuel.
Foto: Manuel Rueda.
Gran ambiente en todas las eliminatorias.
 Foto: Manuel Rueda.

Después del triunfo cosechado en la primera eliminatoria le sucederían otras actuaciones acompañadas también de un enorme éxito entre el público asistente, como las celebradas los días 25 y 26 de julio, 1 y 2 de agosto (en las que rotularon erróneamente los carteles publicitarios el nombre del conjunto palaciego, al denominarlo “The Marking”) y las semifinales del sábado 8 y domingo 9 de agosto. Nuevamente el diario ABC de Sevilla en la edición de Andalucía, publicado el 4 de agosto, en su página 50 apuntaba: “Como ya es costumbre en Torre de La Higuera, el sábado y domingo últimos continuaron las eliminatorias del Festival de Música Pop. La emoción, cada vez mayor, ya que, poco a poco, se acerca la gran final y los conjuntos clasificados ponen aún más entusiasmo. El numeroso público que asistió a la sala de fiestas El Faro Rojo clasificó a los conjuntos The Barking y Sonido Libre, pasando estos ya a competir en la semifinal que se realizará el próximo fin de semana. El sábado 15 de agosto tendrá lugar la gran final”.

Cartel, eliminatoria días 1 y 2 de agosto.
Foto: Manuel Rueda.

The Barking,  en semifinales.
 Prensa Local de Torre la Higuera. Foto: Manuel Rueda

ABC, 4 de agosto de 1970, página 50.

La suerte estaba echada y el grupo palaciego The Barking, tras haber superado todas las eliminatorias en las que participó, se enfrentaría en la gran final del I Festival de Música Pop de Torre de la Higuera (playa de Matalascañas-Almonte), el sábado 15 de agosto, al conjunto  de Coria del Río “Sonido Libre”.

Izquierda a Derecha: Paco Moral,  Guillermo "Distinguido", Antonio Capellán y Manuel Rueda.
Foto: Manuel Rueda.

Izquierda a Derecha: Guillermo, Manuel, Paco y Antonio.
Foto: Manuel Rueda.

Muchas fueron las relaciones de amistad iniciadas por los componentes del grupo, gracias a las numerosas eliminatorias del I Festival de Música Pop en las que participó. Guardan de todas ellas buenos recuerdos, aunque valoran de forma especial la amistad que les unió a la familia Bermúdez, dueña de la sala de fiesta “El Faro Rojo”. Tal fue así, que los días de actuación los componentes del grupo palaciego solían almorzar con los hermanos Bermúdez, en compañía de las esposas e hijos de los empresarios, en la vivienda que tenían éstos en la parte trasera de la discoteca.

En las mañanas, de noches de actuación, los componentes del grupo pasaban las horas en un montículo o cerro de arena que se encontraba frente al “Tapón”, zona actualmente edificada y ocupada por apartamentos de elevada altura. En aquel idílico emplazamiento, con bellas vistas al mar, encontraban la inspiración y acompañados de la guitarra flamenca “montaban” algunos temas que el público solicitaba y que aún no formaban parte de su repertorio…composiciones de Creedence Clearwater Revival, Christie, Shocking Blue, etc.

Matalascañas, finales de los 60.
Foto: Pesca con Naranjo.
Mil y una anécdotas se sucedieron en aquellos viajes y estancias en Matalascañas, aunque las más significativas probablemente son las protagonizadas por Manuel Aguilera, un joven palaciego de 15 años entonces, que acompañaba en todos los desplazamientos al grupo musical. Pronto fue conocido Aguilera por los dueños de la discoteca. Con una simple mirada y poniendo oído supo localizar y con sus manos resolver el problema detectado en una columna de sonido que estaba averiada, salvando de esa manera el inicio de las actuaciones y la preocupación de los dueños de la sala de fiesta. Su acertada actuación le valió el aprecio y consideración de los propietarios del local y como decían sus amigos de The Barking, desde ese momento “no le faltó ni gloria” al técnico del conjunto…

Manuel Aguilera. Foto: Manuel Rueda.
Pero Manuel Aguilera gozaba de un apetito insaciable. Una noche, en los descansos del grupo entre pase y pase, no sabía otra cosa que decir que se encontraba “esmallaíto”; llegando a “zamparse” esa tarde-noche una media de unos cinco o seis bocadillos de tortilla, proporcionados por Juan Bermúdez, dueño de la discoteca. Al finalizar la actuación, sobre las tres de la madrugada, nuevamente el técnico volvió a la carga indicando que estaba “esmallao”, aunque como la cocina ya estaba cerrada, esa madrugada no pudo saciar su voracidad. No obstante, a la mañana siguiente, en el desayuno se tomó dos enormes tostadas con sardinas y a la pregunta de Manuel Rueda sobre si quería algo más, la respuesta fue… “no, agua”.

Francisco Cid Pérez (“Nene Puyita”) fue siempre la persona encargada, con la furgoneta de Emilio “El Cebadero”, de realizar los portes del material, instrumentos y de llevar a los componentes de The Barking en los desplazamientos, salvo cuando estaba de servicio. En una de las eliminatorias celebradas en Matalascañas se ocupó de la misión del transporte el Sr. Brenes. Finalizada la actuación y de camino hacia el Pueblo, Brenes equivocó la carretera de salida debido a la oscuridad de la noche y se adentró en las urbanizaciones en edificación, llegando incluso a las puertas del Hotel Flamero en construcción entonces. Después de dar varias vueltas sin sentido y de sus “dimes y diretes”, se encontró la carretera de salida y todos felices para casa.

Matalascañas, año 2005. Foto: A.C. Searus

Antes de participar en la gran final del I Festival de Música Pop, The Barking actuó el jueves 13 de agosto, primer día de feria de Los Palacios y Villafranca, en “El Desembarco”. Aquella noche, durante la actuación del grupo musical, Bartolomé Visglerio (Alcalde del Pueblo) se dirigió al público alagando al conjunto palaciego por lo bien que lo estaban haciendo en el Festival de Matalascañas y dándoles ánimos para la gran final que se celebraba el sábado día 15. También les reconoció y agradeció lo alto que estaban dejando el pabellón de Los Palacios y Villafranca. Al día siguiente, viernes 14 de agosto, actuaron en el Casino de Sanlúcar de Barrameda compartiendo cartel con el grupo “Stormy”. No dejó buenos recuerdos esa visita a la localidad sanluqueña, ya que no volverían nunca más a dicha población.

13 de agosto de 1970, en “El Desembarco”.
Foto: Manuel Rueda.

14 de agosto,  de 1970. Casino de Sanlúcar de Barrameda.
Foto: Manuel Rueda.

Fotos, documentación, asesoramiento y recuerdos de Manuel Rueda.
M. Sánchez Martín, Asociación Cultural Searus, octubre de 2015.