Manuel Fernández Calvo, 1º Premio Searus-1987


MANUEL FERNÁNDEZ CALVO

Nota Biográfica


          Leonés de Valencia de Don Juan, Manuel Fernández Calvo (14-1-28) vino destinado a Sevilla en 1976, aunque todavía hubo de asistir a clase, durante el curso 1967-1968, para obtener el grado de Licenciado en Derecho Canónico por la Universidad Pontificia de Salamanca.
           Ya en Sevilla, sin otros paréntesis de ausencia, se pone en contacto con distintos poetas hasta constituir el grupo fundacional de la colección de poesía “Ángaro”, cuyo primer número saldría en marzo de 1969. Este mismo año se convocó el “Premio Ángaro” para ser fallado en enero de 1970.
          De su obra publicada destacamos: De las memorias del niño que yo era (Ed. Ángel Caffarena. Cuadernos del Sur. Málaga, 1972); Elegía íntima. Premio Ceuta 1973-74. (Ángaro. Sevilla, 1975); El dedo en el Cristal. (Ángaro, Sevilla, 1978); Parábola de las tentaciones (Arbolé, Madrid, 1979); Mar sin orillas (Montevideo. Uruguay 1980. 2ª ed. Sevilla, 1989); Están lejos los álamos. Premio Café Marfil 1978. (Ángaro, Sevilla, 1981); Bazar de la tragedia. Prmio Ricardo Molina 1982. (Ayuntamiento de Córdoba); Églogas en el agua del regreso. Premio Aljarafe 1981. (Espiga azul. Sevilla, 1983); Premio Poesía “Searus”, (1987); Huellas. Premio Antonio Machado. (1ª ed. Ayuntamiento de Sevilla, 1989. 2ª ed. Brevior. Sevilla, 1990); Equidistante azoque. Premio Ciudad de Toledo “Rodrigo de Cota 1989”. (Ayuntamiento de Toledo, 1990); Y Dios espera. Premio San Lesmes Abad 1990 (Ayuntamiento de Burgos, 1991), y Glorieta del 98 (Asociación de escritores y artistas españoles. Madrid, 1999).
         
         
Reseña biográfica tomada de la Antología 25 años de Poesía Searus, 2002



Obra: “RETORNO A LA PRIMAVERA”
1º Premio, X Certamen de Poesía Searus, 1987


CON LAS PRIMERAS HOJAS
                    I

En esta soledad de ahora
                    (¿cómo
saber si me encarcela o me defiende,
si me anuda o desata
la proyección del sueño hacia la vida?),
mis dedos palpan, polvo adentro, el gozo
de un libro mío en el estante.
                    Siento
como si un corazón resucitara,
como si una prensada mariposa
se escapara del libro
para alentar el viento de un paisaje
dormido y familiar.
Y me miro en el viejo y pardo tronco
del poema y me siento verdecer como un árbol,
nuevamente la savia conquistando la altura.

Todo vuelve a su origen
y la palabra cobra poder de encantamiento:
leo “río”, y el agua me refleja;
“pasión”, y se me ahoga
la razón en el mar de los sentidos.

Cierro el libro, me asomo a la ventana
y es como se leyeran mis ojos el paisaje.
Y otra vez, en le chopo
donde dejara escrita mi fecha más gloriosa,
enhebran  las agujas de sus ramas altísimas
el verde tierno de la primavera.

Acaso no nacemos
ni morimos
del todo.
Quizás un mismo tronco nos sostiene
y en una misma savia nos amamanta el tiempo.
La niñez y la hombría,
la vejez y la muerte,
cubren las estaciones
del árbol invisible de los siglos.

Pienso que de este tronco, de esta rama,
de este mínimo tallo que me sustenta, puede,
tras el frío de innúmeros inviernos,
nacer el brote exacto
que repita los sueños que he vivido,
el hombre nuevo que mis pasos ande.

Tal vez, en los remotos umbrales de otra era,
un hombre tome del estante el libro
que hoy sostienen mis manos,
y en el espejo oscuro de sus páginas halle
su propia voz escrita,
y se viva a sí mismo en cada verso,
y sienta que en sus venas
un tronco lejanísimo verdece.

Cerrará el libro, luego, y abrirá la ventana
-marzo pasará entonces
encendiendo en los árboles desnudos
el oro nuevo de la primavera-,
y con ausente voz y alma dolida
dirá, mientras sus ojos van leyendo el paisaje:
“En esta soledad de ahora…”.


            ABRIL
Homenaje a Juan Ramón
                II

Son millones de siglos
hasta el átomo justo. Son millones
de geológicos pasos minerales
abriéndose camino por el sueño
vegetal de la savia arriba. Son
millones de millones
de plantas sucediéndose en oscura
luz sin nadie, entregando ciegamente
su mensaje a la tierra
sólo
          para
que en este claro día
de abril, ante mis ojos, una rosa
desnude su hermosura
                    y en mi espíritu
se cumpla la belleza.
                    …¿Y me  preguntas
si mereció la pena haber vivido?


          BULBOS
                III

He sembrado en mi huerto tulipanes,
iris de Holanda, crocos, peonías, jacintos.

(-Alma, ¿no me decías
que hay que enterrar el corazón y el sueño
para enfrenar el tiempo y su costumbre?).

Estoy ahora en desazón de hallazgo.

¿Cómo explicarle al hombre
que es más hermoso el mundo desde ahora?

¿Cómo vivir ahora en tal belleza
bajo el dolor de tanta muerte inútil?

¿Cómo morirme ahora que florecen
en mi huerto jacintos, peonías,
crocos, iris de Holanda, tulipanes?


          OPTIMISMO
                    IV

Hoy mi mano invisibles se aferró a la nostalgia
y me ha traído el tiempo frutal de la inocencia.
Nuevamente mis ojos inauguran la vida
y es un compás de música mi latido en las venas.

Y me asomo al enigma coloquial de las flores
con el tacto encendido de luces extrahumanas,
y cierro los estanques gemelos de mis ojos
para apresar en ellos las estrellas más altas.

Todo en mí se concentra como una interrogante
cuya respuesta excede los límites del sueño.
El misterio es el gozo de descubrir la vida.
Mi corazón se expande y abraza al universo.

Hoy mi mano invisible se aferró a la nostalgia
de aquella primavera donde el amor fluía
como una catarata que saltara a los cielos
y salpicara al orbe de alegría infinita.

Mañana, cuando suenen otra vez los relojes
su alarma por el tiempo que se nos fue, y recuerde
mi corazón herido que ya no queda nada
más que la certidumbre incierta de la muerte,

diré, como otras veces he dicho, que la vida
es la sombra de un fuego que se resuelve en humo,
que la esperanza inmola nuestro tiempo en la espera,
que el enigma nos traba, que el misterio es oscuro.

Pero ahora que enhebra mi nostalgia el recuerdo
de un tiempo no estrenado y un corazón de niño,
me sumerjo en la dulce ficción de imaginarme
que la esperanza sigue dialogando conmigo.


          VIEJO DEL ASILO
                        V

Su espíritu tantea los umbrales
de la niñez, ahora que examina
la extinta fuerza de sus brazos: mina
que explotaron anémicos jornales.

Nunca poseyó bienes; como tales
tuvo su joven gracia masculina,
pero hoy se sabe pobre y en la ruina
de esos viejos pecados capitales.

Mastica con dolor y diente escaso
la miga de ogro pan, que está ya seco
su orgullo en el olvido y la desgana.

Piensa si estará muerto y, por si acaso,
se busca el corazón sobre el chaleco
por los surcos sin riego de la pana.


          METEMPSICOSIS
                         VI

No me aguijó la prisa: no me cumple
los sueños ser caballo.
No serpiente, que aguza en huella ajena
la herida de sus labios.
No león o pantera: nunca zarpas
aprestadas al asalto,
que aunque me dicen que la vida es lucha,
yo equivoco golpes, pero nunca ataco.
Águila real… Ah, no; no fueron reales
Jamás los hitos de mis sueños altos.

Ni águila, ni felino,
ni reptil, ni caballo,
que siempre tuve en tierra las raíces
y la cabeza a pájaros.
De no ser hombre, habría
preferido ser árbol:

El olmo, en un camino, al que un poeta
visitara de vez en vez, allá, por mayo,
o en la ribera del amor, acorde
con el agua y el viento, el alto álamo:
una flecha gloriosa en la corteza
y un corazón tatuado.

Ni salvaje en la ciénaga tropical de la jungla
ni sumiso en la selva de hormigón y de asfalto.

Ser encina en le sur, humilde encina,
frondosamente encina abierta al campo
abierto y encendido de la gleba,
donde un bracero adusto y milenario,
ahíto de sudores, a mi sombra soñara
su siesta de verano.

Manuel Terrín Benavides, 2º Premio Searus-1986


MANUEL TERRÍN BENAVIDES

Manuel Terrín Benavides
Foto: R. Serrallé, publicada en la Tribuna de Albacete


Nota Biográfica


          Manuel Terrín Benavides nace en Montoro (Córdoba), de familia campesina asalariada, ejerce de niño labores de campo, con un paréntesis de escolaridad, se emplea de barquero cuando mozo y estudia luego electrónica aeronáutica, subespecializándose en Equipos de Radar y Microondas, con cursos en Estados Unidos, profesión que ejerce en la actualidad.
          Con 1.139 premios literarios, ha sido catalogado por los medios de comunicación del país como el poeta y escritor más galardonado en lengua española, lo que le ha traído muchos sinsabores.
          Es académico de la Real Vélez de Guevara de Écija y de la Real y Pontificia de Lérida.
          Lleva publicados quince títulos –doce de poesía, tres de narrativa, todos ellos galardonados nacionalmente: Premios Ciudad de Cuenca, Dama de Elche, Ciudad de Guadalajara, Ciudad de Toledo, Ciudad de Algeciras…
          Casado, con dos hijos, vive en Albacete.
          Montoro ha rotulado una calle con su nombre –RONDA DEL POETA MANUEL TERRÍN BENAVIDES–  y también lo lleva una activa entidad cultural del Municipio: Agrupación Literaria Manuel Terrín.

         
Reseña biográfica tomada de la Antología 25 años de Poesía Searus, 2002





Obra: “HOY QUE LLORAN LAS NUBES
POR UNA MUÑECA ROTA”
2º Premio, IX Certamen de Poesía Searus, 1986



HOY SERÍA una fecha propicia
para la ceremonia, hoy podrías
descoyuntar la lluvia con un golpe
de luto colectivo, ajustar el diluvio a la geometría
de la madera fúnebre
o deshacerte en la baba ácida que te rebasa.
Pero quieres vivir, la quieres.
Has acariciado el paréntesis de sus caderas,
la lava de los cabellos sueltos
sobre las espaldas, los hombros invulnerables,
dos senos voluptuosos
bailando sobre tu corazón
y te agarras al amor como un enjambre,
quieres vivir, ser tumulto de entrega,
un hongo en la corteza de su tronco yacente.



TODAVÍA VAS arrastrando por los caminos
el golpe de su nuca contra la madera,
los cipreses que son como las barbas
de Dios. Tus ojos tristes acarician
pómulos que rompían cada tarde
el equilibrio de las alamedas, dos manos
que ayer aletearon el alba de los cisnes.
Ella gobierna el potro de las nubes
en la coz del relámpago, la alcachofa tostada
de las cúpulas
y apartas con las manos lo turbio y en tu mente
ya no hay días ni noches, sólo vagos crepúsculos
como quien quiere salir del orden de las cosas.



HOY DEBIERAS guardar en el macuto
aquella larga lluvia confidente, los caminos
de fulgor irradiado, su abundante existencia,
el baile dominguero
donde las muchachas agitaban sus muslos
como ángeles rebeldes. Hoy podrías
dibujar el rectángulo de un beso
retenido en sus órbitas, otro golpe de niebla
resbalando hacia dentro, la luz atesorada
más allá de los latidos que el tiempo degenera.



MAS HE aquí que miras las calles
de la ciudad, prados cubiertos
de corazones, una suma larga
de tacto equivalente, el fulgor de otros cuerpos
profundizando imágenes creadoras,
la rebelión de los sujetadores,
piernas enmalladas bajo luces opalescentes,
pasiones como incendio que cunde, que no puede
controlarse a sí mismo
y se te cuelga en los ojos esa sombra que nadie
ha pedido enterrar, la sonrisa que prolonga sus dientes
más allá del esmalte.



AYER ERA el vuelo imposible
de las viñas mojadas,
epílogo de bosques donde cruje el silencio,
cremallera de riscos insumisos, escollos, aquel beso
transportando tu amor desde la orilla
hasta el centro del mundo. Juntos visteis
el estupor de un río en la llanura seca,
horizonte de sueños, cigüeñas que aumentaban
la altura de las torres.
          Pero los años fueron pasando
como un galope de caballos que se amontonan
y aullaron a su espalda los lobos de la noche.



HOY PODRÍAS, pasiva sucesión de imposiciones,
cubrirte con el beso desnudo que genera el alba
como si todo lo bello se hubiese ya agotado.
Hoy sería una fecha acomodada
para andar por ahí soportando los días
mientras ruedan al fondo las arrugas fatales,
los errores del tiempo.
          Hoy debieras colgar el corazón
en la persiana del racionalismo, mezcladas con los rostros
masticando vigilias.
Pero aún distingues entre las sombras ásperas,
miras un mundo nuevo, desnudo, arrodillado en tu presencia
y son las golondrinas burbujas que se escapan
de su cabello oscuro.

Andrés Mirón, 1º Premio Searus-1986


ANDRÉS MIRÓN

Andrés Mirón Calderon
Foto: DIario ABC

Nota Biográfica

          ANDRÉS MIRÓN es “un andaluz profundo, introspectivo, con don de palabra, que sabe andar el ritmo, apasionado, que siente y dice bien”. Así saludaba Ángel García López la primera salida en el libro del poeta. Francisco Umbral, por su parte, destacaba ya entonces la agilidad de pluma que caracterizaba al joven escritor. “No puede negar Andrés Mirón su entroncamiento geográfico. Su poesía tiene sones y esencias de la mejor literatura andaluza”, escribió el crítico José López Martínez. Veintidós años atrás, Jorge Guillén dijo de este poeta que “en cada poema hay siempre algún término poco usado o tal vez inventado. Ese rasgo contribuye a reforzar el carácter humanístico, hispalense, del texto. Lo que no impide el trazo riguroso”. Para V. Arteaga, “ésta es poesía cristalina, puro sonido, canto para la unción y los sentidos todos”. Y del “lirismo finamente interpretado, la agudeza y la desenvoltura” que José Albi detectara en tales inicios, deviene el impulso mágico con que el poeta, ahondando en su propia intimidad, ha venido conformando los cardinales de su personal cosmovisión.
          Andrés Mirón nació en Guadalcanal, estudió en Madrid y reside en Sevilla, donde ejerce de profesor.
          Tiene publicados una veintena de libros de poemas, entre los cuales citamos:
Concierto para brisa y crepúsculo. Colección Ángaro. Sevilla, 1980.
Libro de las estatuas de los héroes. Colección Adonais. Madrid, 1984.
Reinado de topacio. Colección Esquío. El Ferrol, 1990.
Marabú. Colección Anaquel. Alicante, 1999.
         

Reseña biográfica tomada de la Antología 25 años de Poesía Searus, 2002



Obra: “ESTOS SON MADRIGALES HALLADOS
EN UN GUARDAPELOS DE CRISTAL Y AUSENCIA”
1º Premio, IX Certamen de Poesía Searus, 1986



ELOGIO DE AUSENCIA

Buena la ausencia fue por cuanto el hielo
Aquel que a los encuentros acudía
abandonó su altar y se hizo río
que dio en correr como la vida siempre.
Cuenta un mundo cruzar una muralla
y ya no hundirse y sí deshabitarse
y dudar de la voz de un sueño príncipe.
Era un tiempo de anémonas. Te dije
una canción de amor para que hubiera
constancia del relumbro de tus galas
por esto que ahora llamo descarrío.
Vino lo de tu ausencia y un destello
tan tuyo que no cesa, todavía
alienta este vivir que me ha quedado.


FLOR MOJADA

Desde la primavera de los lirios
he venido a soñarte en esta lluvia
que invade el porche florecido. Donde
se vio temblar el agua por un rostro
una tarde de sombras y ojos grandes,
siempre queda un reducto para el alma
que vive de esperar. (Oh, quemadura,
qué cantiga de escarnio mereciste).
Mi clariver te acerca por losfastos
del prado salpicado de amarillo.
Flor mojada te nombro y tu silencio
Unánime desciende. Más lejana
te tornas si en tus labios persevero.
¿Por qué si te soñé soñé en la lluvia?
Y cuando al fin te palpo, queda un polen
Suavísimo en mis dedos aturdidos.


ESTE RETRATO AMARILLENTO

Aquella falda azul delicia, aquella
pamela carmesí, la opalescencia
del  guipur por el cuello y el pañuelo
en el desmayo de la mano, el júbilo
vagamente lilial de aquella seda
en firmamento de lunares blancos
dando al pecho el dulzor que propiciaba
el rostro enaltecido, aquel deslumbro
coral del azulejo, aquellas flores
anónimas en torno y el recado
de luz tras el negror de la mirada,
a tantos de la ausencia, siendo junio
de nuevo y otros trinos, ¡oh, qué estrago
las tunde y cuánta es su amarillencia!


CANTIGA DE OLVIDO

Las esquinas doncellas de altas cales
que entonces di en doblar, con el cansancio
inútil del ausente, ¿Qué esplendían,
si agosto daba tumbos tras el roce
de lo que acaso ni sonrisa fuera?
¿Qué gavilán de siglos invisible
bajaba al resol triste del asfalto
hasta ahuyentar las últimas palomas?
Amor de aquel verano por las tardes
en dulce sobresalto, conocieras
tanta cantiga en sombra por el mundo
que silenciando fui, tú que me olvidas
en latín, y de lijos me nombraras.


BALCÓN ENTRE LA NIEBLA

Vaga en la niebla de las calles solas
la nostalgia caudal de otros inviernos
que vengo a recorrer por si unos pasos.
Más cunde un lubricán de boca oscura
por esto que fue luz en sobresalto
y alienta qué ceniza, a cal y musgo
clausuró la intemperie el descarrío
de aquel balcón en flor. Tal vez reposen
en guardapelo de cristal y ausencia
las mártires gemelas que, en lo antiguo,
traían un relumbro de jazmines
a la tarde, Recorro este silencio
de la mano del agua que, en puntillas,
perenniza el helor, y una caterva
de sombras se dan cita en estas calles.


MIRADA OSCURA

Esto que cruza por la tarde, como
perdiz por el rastrojo, y solivianta
la sed que otros veranos acaecía,
tal vez no estrague cuando amarillece,
pero en el aire de su vuelo deja
una canción de ausencia y mucho espacio
porque transitas tú, mirada oscura,
por esa plaza con naranjos donde
aún espero un milagro de tus ojos.

Estrella Bello Fernández, 2º Premio Searus-1985


ESTRELLA BELLO FERNÁNDEZ

Estrella Bello Fernández
Foto: Tertulia "P. Marcelino Quintana"


Nota Biográfica

          ESTRELLA BELLO FERNÁNDEZ, nace en Cenlle (Orense), enero de 1942. Ya desde muy joven, empieza a despertarse su inclinación por la poesía. Estudia magisterio y se traslada a Sevilla donde ejerce de profesora de primaria desde hace años. Está casada y es madre de dos hijas. Ha dado recitales en Sevilla y otras ciudades; ha colaborado en numerosas revistas especializadas y en programas de radio. Ha publicado varios libros de poesía: Añoranza, Escrito sobre el viento de la noche, Viaje a la noche y El sabor de la lluvia. Entre los premios que ha recibido cabe destacar los siguientes: 2º premio “Noches del Baratillo” (1979), Flor de Plata en los “VI Juegos Florales de Andalucía” (1983), 1º pemio en los “Juegos de Otoño de Málaga (1984), 2º Premio “Searus” (1985), 1º premio “Noches del Baratillo” (1988), 1º premio “Barro” (1988) y, recientemente, 1º premio “Carmen Conde” (Grupo Aldea, 2002).


Reseña biográfica tomada de la Antología 25 años de Poesía Searus, 2002



Obra: “Y ESCUCHARÉ TU VOZ EN LAS ESTRELLAS”
2º Premio, VIII Certamen de Poesía Searus, 1985


AMAR

AMAR:
sentir el alma reflejada
en el albor de otras pupilas.

Medir
la dulce caracola
del mar de tu cintura.

Llenar
tu voz hecha sonrisa
en una copa plena de dulzura.

Sentir
tu cuerpo hecho bengala
al filo del rocío de mis besos.

Querer
unir la noche inmersa
al alba soñadora de tus ojos.

Amar:
sufrir, querer, vivir…
Deja el alma en blanco
en otra dimensión desconocida.

Amar:
Será morir al filo de tu abrazo
Dormida bajo el sol de tus caricias.


Y ESCUCHARÉ TU VOZ EN LAS ESTRELLAS

En la flor enigmática
de tu piel, amor mío,
soñé alcanzar las cumbres,
las cúpulas celestes,
donde peinan los astros
su ardiente y nebulosa cabellera.

Qué sublime escalada
traspasando tu piel
embriagada la luna.
Cómo herías la sombra
Persiguiendo celajes
en la mística aurora
alfombrada de luz.

La tierra palpitaba en el espacio
Sedienta de pasión y de universo.

Arrecife de nubes y de alas,
música en eclosión de primaveras,
por un mar salpicado de galaxias
eternamente azules,
persigo el horizonte de tu imagen.

Te sueño en cada estrella
perdida en los albores
del cosmos.

Te siento en cada llama
que surca los espacios,
velocísimo
cometa enamorado,
que atraviesas las auras de la noche
rendido de nostalgia y de belleza.

Contigo se desborda la ternura,
florece la esperanza en cada brote
de agua remansada de paz.

Y así, calladamente,
palpando en cada soplo el infinito,
reverbero de amor,
centelleo de brisas y de espumas,
ciñéndome a tu abrazo luminoso,
escucharé tu voz en las estrellas.

Diversos Consejos Responsables de A.C.SEARUS


Foto-2, tomada en la entrega de Premios del IV Certamen de Poesía.
Escenario del Cine Aurora ( hoy desaparecido). Junio-1981. 



CONSEJO RESPONSABLE
DE LA ASOCIACIÓN CULTURAL SEARUS


          Para legalizar la Asociación de Antiguos Alumnos de Los Palacios y Villafranca e inscribirla, en el año 1977, en el Registro General de Asociaciones, dependiente del Gobierno Civil de la Provincia, era requisito indispensable que varias personas mayores de edad se hiciesen responsables de las actuaciones que la entidad pudiese realizar. No nos debemos olvidar que nos estamos refiriendo a la legislación vigente en la década de los años 70.

         En los estatutos de la Asociación Cultural SEARUS aparece la siguiente  referencia al Consejo Responsable:

Artículo nº 33:
          El consejo responsable estará integrado por un mínimo de tres personas, todas ellas mayores de edad con plena capacidad de obrar, cuyos fines serán los siguientes:
a)  Asumir las obligaciones contractuales que esta Asociación quiera formalizar.
b)  Administrar el patrimonio, recursos económicos y presupuesto de la Asociación.
c)  En general, suplir, la falta de capacidad de obrar de los órganos rectores de la Asociación en todos los casos en que aquella sea exigida por la legislación vigente, y
d)  Representar legalmente frente a terceros a la Asociación.

Artículo nº 34:
          La constitución inicial y renovaciones siguientes totales y parciales de Consejo Responsable, se formalizarán mediante acta notarial, de la que se enviará copia simple al Registro provincial correspondiente.

Artículo nº 35:
          El Consejo Responsable, asumirá sus funciones solidariamente, de forma que todos sus miembros serán responsables por igual de todos los actos que aquel realizara en el ejercicio de sus funciones.

Artículo nº 36:
          El Consejo responsable, funcionará en acción conjunta con la Junta Directiva y la Asamblea General, facilitarán la marcha de la Asociación; además dará información necesaria a la Junta Directiva y a la Asamblea General.

Artículo nº 37:
          En le supuesto de que el Consejo Responsable no cumpliera debidamente con sus fines, la Asamblea General Extraordinaria revocará el nombramiento de sus componentes, sustituyéndolos por otros nuevos.


MIEMBROS DEL CONSEJO RESPONSABLE.

El primer Consejo Responsable fue inscrito en el Registro del Gobierno Civil mediante acta notarial, fechada el día 11 de septiembre de 1978. Sus integrantes fueron:

Juan Gil Martín
Román Aparicio Cabrera
Aurelia Sánchez Elías


El segundo Consejo Responsable data del día 21 de marzo de 1980. También se inscribió en el Gobierno Civil de la Provincia de Sevilla, mediante acta notarial. Sus miembros eran:

Juan Gil Martín
José Antonio Gutiérrez Contreras
José María García Pérez


El último Consejo Responsable de la Asociación fue presentado e inscrito mediante acta notarial fechada el día 1 de abril de 1981. A partir de dicho año no se tuvo la necesidad ni la obligatoriedad de presentar ante las autoridades ninguna relación de socios, mayores de edad, responsables. Por tanto, los últimos miembros del Consejo Responsable de Searus fueron:

Juan Gil Martín
Miguel Begines Gavira
Jorge Luis Gil Lorenzo

Diferentes Directivas de la Asociación Cultural Searus


Foto-1, tomada en la entrega de premios del IV Certamen de Poesía Searus (Junio-1981),
escenario del Cine Aurora (hoy desaparecido)



DIRECTIVAS DE LA ASOCIACIÓN CULTURAL SEARUS
(Seguramente algunos nombres se nos quedarán atrás.)



Primera Junta directiva de Searus, abril de 1977

Presidente: Manuel Sollo
Tesorero: Antonio Jiménez
Secretaria: Esperanza Perea
Vocales: Antonio Carretero, Consuelo Durán, Miguel Begines, Antonio Maestre.



Segunda directiva de Searus, elegida el 20 de Enero de 1978.
(Revista Searus, nº2-enero de 1978)

Presidente: Felipe Moreno López
Vice-Presidente: Manuel Bernal Romero
Tesorero-I: J. Antonio Gutiérrez Contreras
Tesorero-II: Manuel Visglerio Romero
Secretario: Antonio Carretero Moreno
Subsecretario: Miguel Begines Gavira
Vocales: F. Javier Rodríguez Algarín, Fernando García Rendón



Presidentes en años posteriores:

Mª Nieves Alcón Jiménez
José Barragán Rincón
Francisco Márquez Moral
Manuel Bernal Romero
José Antonio Gutiérrez Contreras
Miguel Begines Gavira

Secretarios en años posteriores:

Manuel V. Sánchez Elías
Mª Reyes Cerrada Míguez
Mª José Doña Oliveros
Manuel Domínguez Sánchez
Mª Ángeles Gil Alonso
Rafael Ruíz Guzmán


Tesoreros en años posteriores:

Francisco Pacheco Banquetero
Mª Ángeles Gil Alonso
Paloma Ogáyar Lechuga
Jorge L. Gil Lorenzo